En este aniversario de Falla quiero, sin duda, traer por aquí sus músicas más conocidas, con las que todos disfrutamos, pero de igual modo alguna menos difundida, como la de hoy, aunque, todo hay que decirlo, también es de las más célebres de este compositor. Hoy quiero compartir una interpretación del Concierto para clave y cinco instrumentos, escrito entre 1922 y 1926 para la célebre clavecinista Wanda Landowska y que mereció un comentario elogioso de Igor Stravinsky. Disfrutadlo.
23.2.26
16.2.26
Weber: Concierto para clarinete n.º 1 en fa menor Op. 73/J. 114
Retrato de Carl Maria von Weber, por Caroline Bardua
(Alte Nationalgalerie, Berlín)
Esta vez no me equivoco ni tengo dudas. En 2026 se cumplirán doscientos años de la muerte de Carl Maria von Weber, el creador de la ópera romántica alemana y precedente de Wagner en la idea del drama musical como "obra de arte total".
Weber perteneció a una familia de músicos. Su padre, Franz Anton, fue violinista y trabajó en diferentes teatros como director y su prima Constanze, cantante, se casó con Mozart. Carl Maria, nacido en Eutin (en Holstein, al norte de Alemania) probablemente el 18 de noviembre de 1786, estudió, entre otros, con Michael Haydn (en Salzburgo) y el abate Vogler (en Viena). Fue director de la ópera de Praga entre 1813 y 1816 y en 1817 obtuvo el puesto de Kapellmeister real en Sajonia. Esto le permitió emprender las reformas necesarias para lograr que la ópera alemana tuviese la entidad que se le negaba desde las filas de los partidarios de la italiana, para muchos considerada por entonces como el canon del género. Y es que Weber no solo se preocupó del idioma en que se cantase, sino también de aspectos como la escenografía, la iluminación y otras cuestiones menos poéticas como el sueldo que se pagaba a los miembros de la orquesta y la compañía.
Paradójicamente, no voy a ilustrar esta primera entrada dedicada a Weber con algún fragmento de sus óperas, sino con una pieza dedicada a un instrumento que trató muy bien, el clarinete. En concreto, el primer concierto que escribió para él (mejor dicho, para el célebre clarinetista Heinrich Joseph Bärmann), en 1811.
9.2.26
Palestrina: "Missa Papae Marcelli"
Estatua de Palestrina en su (supuesta) ciudad natal
(Foto CC BY-SA Blackcat)
Quizá me precipité un poco al decir, en un mensaje anterior, que uno de los compositores de los que se conmemorará una fecha redonda -en concreto, 500 años de su nacimiento- era Palestrina. ¿Por qué? Vamos con ello.
Consultando el New Grove, me doy la razón, puesto que indica, literalmente, que Giovanni Pierluigi da Palestrina (también conocido como "Gianetto", "Giovanni Petraloysio" -así firmaba sus cartas- o con el apellido "Prenestino") nació "casi con toda certeza" entre el 3 de febrero de 1525 y el 2 de febrero de 1526. Si consideramos como verdadera la segunda fecha indicada, entonces no habré metido la pata. En cualquier caso, recordar a un gran compositor como él nunca es baladí.
Otra cuestión es su lugar de nacimiento (por eso he puesto lo de "supuesta" en el pie de la foto que encabeza esta entrada). Aunque su presunto apellido en realidad hace alusión a la ciudad en la que nació, tampoco está claro que esto sea así. De nuevo mirando en el New Grove, allí se indica que "probablemente" nació en ese municipio actualmente situado en el área metropolitana de la capital de Italia.
El caso, como vemos, es que fue cerca de Roma y en la Ciudad Eterna fue donde desarrolló toda su carrera. Probablemente empezó su preparación en Santa María la Mayor y luego ocupó numerosos puestos en diferentes capillas e iglesias, al servicio de varios cardenales y papas. En Roma también murió, el 2 de febrero de 1594. Fue un prolífico compositor de misas y otras obras religiosas, pero asimismo de piezas profanas, sobre todo madrigales. En cualquier caso, es considerado uno de los principales compositores europeos de finales del siglo XVI.
La gente de mi edad, esto es, quienes estudiáseis el BUP y en primero tuviéseis Historia de la Música, sin duda habréis oído hablar al menos de la Misa del Papa Marcelo, una de las 104 que escribió y que es la pieza que hoy os traigo. Se publicó en 1567, pero se compuso unos años antes; hay quien ha propuesto la fecha de 1555, cuando se eligió papa a Marcelo II, quien solo ocupó el trono de San Pedro tres semanas. Otros la sitúan algo más adelante, tras la finalización del Concilio de Trento en 1563; en aquel evento, entre otros muchos asuntos, se habló de hacer más inteligible la música sagrada y esta pieza sigue fielmente tales preceptos. Sea como sea, es una maravilla que espero que disfrutéis.
2.2.26
Michel Legrand: BSO de "El verano de Picasso"
Michel Legrand en el festival de cine de Cabourg (2015)
Foto CC BY-SA Georges Biard
Voy a cambiar un poco el tercio en los mensajes que publico por aquí; hablemos de cine o, mejor dicho, de música para el cine. Hace ya algunos años, en concreto en noviembre de 2022, se me ocurrió la humorada de publicar en el entonces llamado Twitter las cinco bandas sonoras que me parecían las más maravillosas que yo conocía, y en el número uno estaba la que hoy os traigo, la de una desconocida película titulada El verano de Picasso.
Para demostrar que aquí no solo hay cosas "malas" se me ha ocurrido un reto. #Las5BSO Las cinco bandas sonoras o canciones de películas que son nuestras favoritas. Voy con las mías y después retaré a alguien para que diga las suyas.
— Paco López Hernández (@PacoLopezH) November 26, 2022
Y en el número 1 (muy empatada con la anterior), la música que compuso Michel Legrand para "Picasso Summer" #Las5BSO https://t.co/pfjwQG7qT0
— Paco López Hernández (@PacoLopezH) November 26, 2022
(Como veis, ya se ha filtrado la que tengo en mi número dos y de la cual ya hablaré en su momento...)
Una película que en su momento pusieron por la televisión y fue entonces cuando la ví, solo una vez, pero su música se me quedó en la cabeza y nunca ha salido de allí. Una música debida a Michel Legrand, un enorme músico francés al que se deben otras piezas memorables. Pero vamos por partes.
Primero, la película. Es del año 1969 y tiene como protagoniostas a Albert Finney y a Yvette Mimieux. Su guion es nada menos que de Ray Bradbury y narra las peripecias de un arquitecto norteamericano que viaja a Francia con el deseo de conocer a Pablo Picasso. Después de mil aventuras (en las que incluso aparece y participa Luis Miguel Dominguín), desiste de ello, a pesar de que al final de la película coincide sin saberlo en una playa con el genio malagueño, quien se dedica a dibujar en la arena.
Fue una película un tanto problemática; hubo un cambio de director porque la productora no estaba de acuerdo con su montaje y nunca se llegó a estrenar en Estados Unidos.
Sin embargo, su música es maravillosa. Michel Legrand (1932-2019), quien estudió nada menos que con Nadia Boulanger y se relacionó con grandes nombres del jazz fue autor de más de doscientas bandas sonoras, algunas tan conocidas como la de Los paraguas de Cherburgo, y ganó tres premios Óscar. Yo nunca me canso de escuchar este popurrí de El verano de Picasso
De esta banda sonora se sacó una canción titulada Summer Me, Winter Me, que han cantado figuras como Barbra Streisand o Frank Sinatra. Aquí os la dejo con otra voz maravillosa, la de Sarah Vaughan.
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