31.1.22

Scriabin, los años mozos (Sonata para piano n.º 3 en fa sostenido menor Op. 23)

Scriabin con Tatiana Schloezer

Scriabin se quedó sin un real en Europa y no tuvo otra que volver a Rusia, no sin antes visitar a su padre en Roma. En su país se casó por sorpresa con una pianista, Vera Ivanovna Isakovich, con quien volvió a irse al extranjero. Tuvieron que regresar por el embarazo de Vera; en ese momento conoció a Tatiana Schloezer, que se convertiría en su amante.

Scriabin volvió a marcharse de Rusia, con su esposa, pero siguió viendo a su amante y, aunque tuvo cuatro hijos con Vera, Tatiana la reemplazó en su casa de Vésenaz, en Suiza. Con ella tuvo también varios hijos.

Habrá más cotilleos, pero será en otra entrada.

Os incluyo aquí la Tercera Sonata para piano de Scriabin, la obra que hizo que Tatiana se enamorase de Scriabin.

 

24.1.22

Scriabin: primeros años (Diez mazurcas para piano Op. 3)

Scriabin como cadete

Scriabin nació en una familia de boyardos originaria de la región de Nizhny-Novgorod que se trasladó a Moscú en el siglo XVI. Su padre, Nikolay (1849-1914) era abogado y su madre, Lyubov Petrovna Shchetinina (1849-73) una de las más reputadas pianistas y compositoras de Rusia, que llegó a ser alabada por el propio Chaikovsky. Scriabin fue criado por sus abuelas y su tía Lyubov Aleksandrovna (que fue su primera profesora de música), ya que su padre, tras su prematura viudedad, entró en el servicio diplomático y vivió fuera del país.

Las primeras lecciones formales las recibió de Georgy Konus, en 1883, tras pasar algún tiempo como cadete en el ejército, en contra de la voluntad de su padre. Cinco años después entró en el Conservatorio de Moscú sin necesidad examinarse. Había entrado en la órbita de Nikolai Zverev, que también fue maestro de Rajmáninov, y el director de la institución lo había escuchado en una de las veladas organizadas por él. Se graduó en 1892, un año antes de lo habitual, con una pequeña medalla de oro, un galardón menor a pesar de su brillantez, posiblemente debida a la hostilidad de Anton Arenski, que fue su profesor de fuga.

Después de esto empezó a publicar música, sobre todo para su instrumento, el piano, y a dar conciertos, tanto en Rusia como en el extranjero, pero su presentación fuera de su país se dio en la Sala Érard de París el 15 de enero de 1896.

En esta primera época, como os he dicho, escribió mucha música para piano, sobre todo preludios y mazurcas. Aquí tenéis un ejemplo de esta primera época, las diez mazurcas Op. 3, de 1889.

17.1.22

Sesquicentenario (o no) de Scriabin (Estudio para piano en do sostenido menor Op. 2 nº. 1)


Sigo con mi costumbre de recordar a compositores en sus aniversarios redondos. En este caso, el de Alexander Scriabin (hay varias formas de transcribir su apellido, me quedo con esta) es un sesquicentenario y no lo es. Es el sesquicentenario de Schrödinger. Igual se podía haber celebrado el año pasado que este. ¿Por qué? Scriabin nació en Moscú, pero la fecha... Por entonces ya sabemos que en Rusia seguía utilizándose el calendario juliano, aún no se había aplicado la reforma gregoriana de 1582. De ese modo, el nacimiento de nuestro compositor tuvo lugar el 25 de diciembre de 1871. Pero en la inmensa mayoría del resto del mundo aquel día era el 6 de enero de 1872. Así que, según el calendario que elijamos, el sequicentenario sería en 2021 o 2022. (Ya, esto es una bobada, ya nadie, salvo la iglesia ortodoxa, utiliza el otro calendario, pero de alguna manera había que introducir esto).

Tonterías aparte, el pasado día 6 se cumplieron 150 años del nacimiento de este peculiar compositor y extraordinario pianista, que desde unos comienzos románticos muy influidos por Chopin (sus primeras composiciones para el piano fueron sobre todo preludios y mazurcas) llegó a... Es difícil definir a lo que llegó. Me propongo dar unos retazos biográficos en próximas entradas y a presentar la música de Scriabin para que os hagáis una idea. De momento solo os cuento que me aficioné a sus composiciones en mis tiempos de los foros de música clásica, antes de las redes sociales. Allí había un contertulio cuyo apodo lo dice todo, Scriabinian. No solo conocí esto gracias a él, sino también a uno de los mejores pianistas de jazz, Bill Evans. Pero eso es otra historia y tendrá que ser contada en otra ocasión. De momento os dejo con una composición temprana de Scriabin, este estudio perteneciente a sus Tres piezas para piano Op. 3 de 1889. ofrecida por uno de sus mejores intérpretes, Vladmir Horowitz.


10.1.22

Tomaso Albinoni: Concierto para oboe Op. 9 nº 2


Como siempre ocurre cuando cambia el año, hay quien hace propósitos. Yo soy reacio, porque luego nunca se cumplen. Sin embargo, ya atrás el aciago 2021, quisiera que en este año esta pobre bitácora dejase de estar desatendida. Ya veremos cómo va la cosa. Quiero empezar precisamente con uno de los frutos de la pereza: me propuse recordar el año pasado a varios compositores de los que se conmemoraba alguna fecha redonda. Y no solo por pereza, sino por despiste, me olvidé de Tomaso Albinoni, de cuyo nacimiento se cumplieron 350 años en 2021. Despiste que no se solventó hasta que en la última semana del año pasado escuché una de sus obras por la radio en el marco de un programa homenaje.

Tomaso Albinoni, conocido como "il dilettante veneto" (luego explico el motivo) y también por una obra que jamás compuso (el "Adagio de Albinoni" de Remo Giazotto), nació en Venecia el 8 de junio de 1671. Su familia era rica, fabricaba y comerciaba con papel (en algún sitio he escuchado que se dedicaban a elaborar naipes) y nunca tuvo que dedicarse profesionalmente a la música, nunca buscó un puesto que le permitiera vivir de ello (de ahí lo de "dilettante", esto es, "aficionado"). Aprendió a tocar el violín y estudió canto, sin que se sepa quienes fueron sus maestros. Publicó bastante música, diez colecciones en vida, algunas de las cuales fueron transcritas por Bach. También escribió unas cincuenta óperas, algunas de las cuales se interpretaron fuera de su ciudad e incluso recibió una invitación en 1722 del elector de Baviera para supervisar la representación en Múnich de I veri amici y de una obra dramática más breve, Il trionfo d'amore. Murió el 17 de enero de 1751 dejando una obra bastante ingente de un carácter marcadamente personal, seguramente a causa del aislamiento en su ciudad natal. La obra que os traigo es bastante conocida, es el segundo de sus conciertos para oboe Op. 9. Disfrutadla (y feliz año).