Quienes gusten de la música llamada clásica, seguramente sabrán que una ópera tan conocida como Cavalleria rusticana, de Pietro Mascagni, debe el origen de su fama a haber sido la ganadora de un concurso ideado en 1888 por el editor italiano Edoardo Sonzongo en el que se pedía a los compositores jóvenes de aquel país que escribieran y presentaran óperas en un acto. Unos años después, en 1904, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando hizo algo semejante, posiblemente imitando ese ejemplo italiano. El concurso, también para óperas en un acto, estaría dotado con 2500 pesetas (la mitad de las cuales las pondría la casa real) y las piezas deberían ser presentadas "antes de la puesta de sol" del 31 de marzo de 1905. Falla, antes de la convocatoria del concurso, había empezado a escribir una ópera de estas características, sobre un libreto de Carlos Fernández Shaw, paisano suyo y ya versado en la escritura de textos para zarzuelas. De ahí surgió La vida breve que, por supuesto, ganó el certamen, el cual, además de la cuantía económica, incluía de una forma un tanto nebulosa la posibilidad de estrenar la obra en el Teatro Real. Sin embargo, esto no fue así y la obra, traducida al francés, hubo de tener su primera representación fuera de España, en concreto en Niza, el 1 de abril de 1913. De inmediato fue un éxito en Francia y ello propició que por fin se presentase en nuestro país, en concreto en el Teatro de la Zarzuela, en noviembre de 1914. Aquí os la dejo.
23.3.26
16.3.26
Britten: Cuatro interludios del mar (de "Peter Grimes")
Britten en 1968
De las numerosas óperas que escribió Britten, quizá la más célebre y más representada sea Peter Grimes. La compuso a caballo entre su estancia en Estados Unidos al comienzo de la segunda guerra mundial y su regreso al Reino Unido en 1943. Está basada en un episodio del poema narrativo The Borough, de George Crabbe, y el autor de su libreto es Montagu Slater. Se estrenó el 7 de junio de 1945, con bastante éxito y con Peter Pears, pareja de Britten, en el papel protagonista.
Britten escribió seis interludios orquestales para la ópera, cuatro de los cuales se publicaron por separado como Four Sea Interludes. Son el primero, el tercero, el quinto y el segundo y sus títulos son "Amanecer", "La mañana del domingo", "Luz de luna" y "Tormenta". Aquí os los dejo.
9.3.26
Arriaga: Sinfonía en re mayor
Luigi Cherubini, la principal influencia de esta obra
(Retrato por Ingres, Cincinnati Art Museum)
Casi tan breve como fue su vida va a ser mi homenaje a Juan Crisóstomo Arriaga en el bicentenario de su muerte, que voy a concluir con esta entrada. Lo cierto es que, a pesar de ser bastante prolífico, poco se conserva de lo que salió de su mente y lo más destacado ya lo he comentado por aquí. Me quedaba la que es su obra instrumental más importante, la Sinfonía en re mayor. Una pieza compuesta posiblemente en 1824 y que muestra la influencia de Luigi Cherubini y, tal vez, la de Beethoven. Dice Enrique Franco en el comentario que acompaña a la grabación que tengo de esta obra que es "cercana a las primeras de Beethoven quizá por ser muy hija de Cherubini". La pieza no se estrenó hasta 1888 y lo fue en una versión acortada. Aquí os la traigo, dirigida por Jesús López Cobos al frente de la Orquesta Sinfónica de Galicia.
2.3.26
David Raksin: BSO de "Laura"
Hace justo un mes hablé ya de bandas sonoras y se me escapó la que era la segunda de mis favoritas "pero también podría ser la número 1". Es la de Laura, una película dirigida por Otto Preminger en 1944. Se trata de una de las joyas del cine negro estadounidense; fue candidata a cinco premios Óscar y gano uno de ellos, el de mejor fotografía en blanco y negro. Es altamente recomendable y os invito a que la veáis.
Pero aquí hablamos de su música. Una maravilla de música. Su autor, David Raksin (nacido en Filadelfia en 1912 y fallecido en Los Ángeles en 2004), era hijo de un director de orquesta y estudió música en la Universidad de Pennsylvania. Luego tuvo entre sus maestros a Arnold Schoenberg, con quien estuvo en Los Ángeles. Su carrera en el cine comenzó con Charles Chaplin (fue su asistente en 1936 para la composición de la música para Tiempos modernos). Después siguió y siguió y se le deben más de 400 bandas sonoras para el cine y la televisión. Esto ha hecho que haya quien lo conozca como el "abuelo de la música para el cine".
Yo he de confesar que llegué a la música que hoy os traigo de una forma un tanto extraña. Los de mi edad sin duda recordaréis al grandísimo mago Juan Tamariz; cuando concluía sus trucos, solía entonar de forma un tanto estentórea una música, siempre la misma, a la vez que hacía la mímica de estar tocando un violín. Pues bien, esa música se parecía bastante a la de Laura. Aquí os la pongo, a ver si tenéis la misma evocación.
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