23.9.24

Puccini: "La fanciulla del West"

Imagen del estreno de La fanciulla del West en el Met, el 10 de diciembre de 1910

Giovanni Giacosa murió en 1906, y la colaboración con Luigi Illica llegó a su fin cuando Puccini rechazó un proyecto sobre María Antonieta que le había ofrecido el libretista de sus anteriores óperas. Así que no le quedó otra que hollar nuevos caminos. Desde la conclusión de su anterior obra, Puccini había estado a la búsqueda de asuntos buceando en la obra de escritores tan importantes como Kipling, Tolstoi o incluso Gabrielle d'Annunzio, con quien, para algunos, se habría logrado una suerte de culmen de la cultura italiana, a pesar de que los mundos de compositor y literato eran prácticamente opuestos.

Finalmente, se decidió por otra obra del dramaturgo norteamericano David Belasco, el mismo autor en el que se había inspirado para su ópera anterior, esta vez trasladando el escenario desde Japón hasta el Lejano Oeste. Puccini se basó en The Girl of the Golden West para su siguiente ópera, en la que contó con Guelfo Civinini y Carlo Zangarini para un libreto cuya dramaturgia en realidad controló él. La pieza se estrenó en el Met de Nueva York el 10 de diciembre de 1910, con Enrico Caruso, Emmy Destinn y Pasquale Amato asumiendo los papeles principales y con la dirección de Arturo Toscanini. Fue un rotundo éxito, tanto musical como económico. He de confesar que no es de las obras de Puccini que más escuche. Aquí os la dejo, para que la catéis.


 

16.9.24

Bruckner: Sinfonía n.º 5 en si bemol mayor

Karl von Stremayr (1823-1904), a quien está dedicada esta sinfonía

En noviembre de 1875 Bruckner asumió el puesto de profesor de armonía y contrapunto en la Universidad de Viena, a pesar de la oposición de, entre otros, el influyente y acérrimo crítico antiwagneriano Eduard Hanslick, que dijo de él cosas como que "se puede ver que el señor Bruckner no tiene muy clara la materia que se propone enseñar, aunque sí tiene bastante clara la razón por la que el ministerio crea una cátedra de música para él, esto es, que el señor Bruckner se pueda dedicar a la composición sin que nadie lo perturbe". Unos meses antes, en febrero, había comenzado la composición de su Quinta Sinfonía, una obra con la que quiso lograr el respeto de quienes habían dicho de él auténticas barbaridades como la anterior y otras. Brahms, por ejemplo, habló de un engaño que en pocos años se olvidaría, mientras que Hans von Bülow mencionó "estupideces antimusicales" y la "música de un borracho". Por su parte, Bruckner presentó su Quinta Sinfonía como su obra maestra del contrapunto, con referencias a Bach y Beethoven (en el último movimiento hay un repaso de los tres anteriores semejante al que se hace en la Novena del genio de Bonn, aunque en este caso no es para rechazarlos). Sea como sea, esta tiene que se una de las obras con las que más satisfecho quedó su creador (tras completarla, en mayo de 1876, solo la revisó una vez, en 1877-78). De todos modos, tampoco pudo escucharla mientras vivió, pues solo se interpretó dos veces, una en abril de 1887 (en versión para dos pianos) y otra en abril de 1894, muy mutilada por Josef Schalk (por suerte o por desgracia el compositor estaba demasiado enfermo como para asistir). 

Bruckner se la dedicó a Karl von Stremayr, que era ministro de Cultura y Educación y fue quien le aseguró su puesto en la Universidad de Viena; por eso su retrato encabeza este mensaje. Os la traigo interpretada por uno de los grandes directores brucknerianos, Günter Wand.

(Las citas de Hanslick, Brahms y Büllow las he sacado del comentario de Andreas Kluge que acompaña a la grabación de esta obra por Eugene Ormandy y la Orquesta de Filadelfia publicada por Sony dentro de la colección "Essential Classics".)

9.9.24

Puccini: "Madama Butterfly"

Cartel de Adolfo Hohenstein para Madama Buttefly (1914)

Antes de hablaros de una forma más o menos "erudita" de esta, la sexta ópera de Giacomo Puccini, he de confesar que siempre que la escucho se me queda un mal sabor de boca tremendo y unas ganas terribles de matar a Pinkerton. Ello a pesar de que es una obra que incluye momentos sublimes, no solo el celebérrimo "Un bel dì, vedremo", sino otros como la llegada de Buttefly a la casa que ella espera que sea la de su feliz matrimonio con el degenerado marino americano. Pero bueno, pongámonos en otro plan.

En 1898 el escritor y abogado estadounidense John Luther Long publicó en la revista The Century un cuento titulado Madame Butterfly, basado en la experiencia de su hermana Jennie, casada con un misionero metodista activo en Japón. Dos años después, el dramaturgo David Belasco, también estadounidense, la adaptó como obra de teatro, que se estrenó en Nueva York el 5 de marzo de 1900. Ese mismo año se representó en Londres, donde Puccini la vio. Aunque no sabía demasiado inglés y la pieza se dio en ese idioma, debió de quedar especialmente conmovido, pues de inmediato pensó en ella como base de una nueva ópera. Al año siguiente mandó una traducción italiana a Luigi Illica quien, junto con Giuseppe Giacosa le suministró el texto. La pieza se estrenó en la Scala de Milán el 17 de febrero de 1904 y, cosa extraña, fue un gran fracaso. Puccini, por tanto, se puso a revisarla de inmediato. Dividió el segundo acto, excesivamente largo, en dos escenas y añadió un interludio para separarlas. Esta segunda versión se presentó en Brescia el 28 de mayo de 1904 y sí que fue un rotundo éxito, tanto que es una de las óperas habituales en el repertorio de cualquier teatro que se precie. Aquí os la traigo, en una versión muy "aragonesa". Que la disfrutéis.


 

26.8.24

Bruckner: Sinfonía n.º 4 "Romántica"

Busto de Bruckner en Linz
(Foto CC BY-SA Manfred Werner, Tsui)

Bruckner empezó a trabajar en su Cuarta Sinfonía apenas unos días después de haber concluido la Tercera. Esto fue a comienzos de 1874; en noviembre había terminado la primera versión. La primera de muchas; esta, que quizá sea una de las piezas más conocidas del compositor (y que es recomendada por algunos como una de las mejores muestras para entrar en su música), sufrió numerosos retoques y revisiones, como ya sabemos que era habitual. En primera instancia el causante fue nuestro ya conocido Otto Dessoff (véase el texto dedicado a la Sinfonía n.º "0"), quien, tras ensayarla con la Filarmónica de Viena la rechazó diciendo que solo el primer movimiento era ejecutable. Bruckner revisó la obra en 1878-79 y de nuevo en 1880 y por fin se estrenó al año siguiente, bajo la dirección de Hans Richter. Sin embargo, ahí no quedó la cosa y aún en 1889 hubo una nueva revisión hecha para la publicación de la obra. Hoy en día solo se consideran tres versiones, una vez eliminadas las adiciones hechas por las terribles "manos amigas": la original, la de 1878-79 (que incluyó un final alternativo conocido como Volkfest) y la de 1880. Hasta que Robert Haas no publicó su edición de la partitura en 1936 no se supo qué quería decir Bruckner en realidad (la edición Nowak, de 1953, es casi idéntica). Aquí la tenéis, dirigida nada menos que por Sergiu Celibidache al frente de la Filarmónica de Múnich.



12.8.24

Puccini: "Tosca"

Victorien Sardou (1831-1908), autor de La Tosca

La siguiente ópera de Puccini, Tosca, se estrenó en Roma el 14 de enero de 1900, pero la idea para crearla vino mucho antes. Está basada en una obra teatral francesa, en concreto del parisino Victorien Sardou, quien estrenó La Tosca en 1887. Dos años después la conoció Puccini, cuando aún andaba enredado con Manon Lescaut. Hubo una serie de problemas legales, pues Sardou cambió el contrato (para adaptar su pieza como ópera) de Ricordi a otro editor y hubo que hacer alguna que otra virguería para que Puccini lo recuperase y se pudiera poner a trabajar en la la historia de la la célebre cantante Floria Tosca, su amante Mario Cavaradossi -pintor librepensador, hijo de la Revolución Francesa-, y el malvado barón Vitellio Scarpia, jefe de policía y representante de las fuerzas retrógradas, todo en la Roma papal de 1800. El resultado, que de nuevo contó con Giacosa e Illica como libretistas, es una obra magnífica, audaz desde el punto de vista musical, con pasajes inolvidables hasta para el profano: ese "Visi d'arte", esa "Recondita armonia", ese "E lucevan le stelle"... En fin, que aquí la tenéis, con Pavarotti de protagonista. Disfrutadla...




8.7.24

Bruckner: Sinfonía n.º 3 en re menor

Richard Wagner en 1871

Sabida es la admiración que Bruckner sentía por Richard Wagner, algo que redundó en su contra porque muchos de los acérrimos enemigos del de Leipzig metieron en el mismo saco al de Ansfelden y lo vituperaron por igual.

Sea como fuere, Bruckner quería dedicar una de sus obras a su admirado Wagner y en tal sentido le escribió una carta desde Karlsbad, pidiéndole permiso para ello. Como Wagner no contestó en seguida, Bruckner viajó a Bayreuth, sin que le hubiesen invitado, para hacer la petición en persona. Es el año 1873 y Wagner está más preocupado en la construcción de su Festspielhaus que en otra cosa, por lo cual no hizo demasiado caso a Bruckner. A pesar de ello, acabó aceptando que se le dedicase esta Tercera Sinfonía (también le ofreció la Segunda), la cual, además, incorporaba citas del Anillo y de Tristan.

Bruckner escribió la primera versión de esta obra en 1872-73. A pesar de la alegría que debió de suponer para él la aceptación de su dedicatoria por Wagner, no tardaron en llegar las decepciones. La Filarmónica de Viena la rechazó por "inejecutable" y, por tanto, se dedicó a revisarla. Una segunda versión, ya sin las citas wagnerianas, apareció en 1877. Tampoco tuvo éxito y, por tanto, hubo una nueva revisión, cuyo resultado es la versión de 1888-89. La que hoy os traigo es la intermedia, la de 1877, en una interpretación de garantías (Haitink).


1.7.24

Puccini: "La bohème"


La bohème fue la primera de las tres óperas en las que Puccini contó con la colaboración de Giuseppe Giacosa y Luigi Illica como libretistas (aunque ya sabemos que Illica había participado en el libreto de Manon Lescaut). Entre ellos establecieron un estilo de trabajo que, según se indica en el artículo del New Grove dedicado al compositor y escrito por Michele Girardi, era el siguiente:

1. Diseño del drama: Illica, Puccini 
2. Esbozos musicales, con indicaciones para los versos: Puccini 
3. Versificación: Giacosa 
4. Composición, orquestación: Puccini 
5. Revisión del drama: Illica, Puccini 
6. Revisión de los versos: Giacosa, Illica, Puccini 
7. Revisión de la música: Puccini

Así surgió este melodrama, esta historia de gente ordinaria, casi vulgar, artistas muertos de hambre, una historia de amor que acaba en tragedia, basado en la novela Scènes de la vie de Bohème, de Henri Murger, que se estrenó en el teatro Regio de Turín el 1 de febrero de 1896.

Como curiosidad hay que indicar que Ruggiero Leoncavallo compuso también una ópera cuya fuente es la misma novela. Leoncavallo siempre proclamó que él había sido el primero en ponerse con ello, aunque su obra no se concluyó hasta un año después de la de Puccini (se estrenó en el teatro de La Fenice, de Venecia, el 6 de mayo de 1897). Hoy apenas la recuerda nadie...

Hoy os la traigo en una versión de garantías, con Luciano Pavarotti y Mirella Freni en los papeles protagonistas.



24.6.24

Holst: "The Hymn of Jesus"


Resulta que este año también se cumple un aniversario redondo de otro compositor más que interesante: es el sesquicentenario del nacimiento de Gustav Holst, que vino al mundo en Cheltenham, Gloucestershire, el 21 de septiembre de 1874. Como en otras ocasiones, ya dediqué en su momento una entrada en este blog a Holst, el cual es recordado sobre todo por su suite Los planetas. Pero escribió muchas otras obras y hoy os traigo la que para muchos es su obra maestra.

Pero primero, os enlazo ese texto que escribí aquí sobre él en mayo de 2007: aquí está.

Y, después, esa pieza maravillosa, The Hymn of Jesus, en una versión de garantías.


17.6.24

Rodrigo: Concierto de Estío

Placa dedicada al compositor en la calle de San Germán (Madrid)
Está en presente porque se colocó en 1991, ocho años antes de la muerte de Rodrigo
(Foto CC BY-SA Asqueladd)

De nuevo otro fin de semana lejos de ser tranquilo y, por tanto, con pocas energías para elaborar una entrada muy consistente, así que recurro a otro de los compositores de quien se cumple un aniversario redondo este año, Joaquín Rodrigo. Casi todo el mundo conoce su Concierto de Aranjuez, pero compuso unas cuantas obras más en ese género. Hoy os traigo una de ellas, que además viene bastante a cuento dado que el próximo viernes comienza en este hemisferio el verano astronómico. Se trata del Concierto de Estío, para violín y orquesta, escrito en 1943 y estrenado en Lisboa el 16 de abril de 1944. La versión que os presento tiene como protagonista al violinista Agustín León Ara, yerno de Rodrigo y uno de los intérpretes que más ha trabajado porque se conozca esta obra. Que lo disfrutéis.

10.6.24

Fauré: Pavana

Gabriel Fauré, fotografía de Eugène Pirou (c. 1900)

Como decía la canción de Gabinete Caligari (la suya referida a una noche), el fin de semana ha sido "largo  y lleno de emoción", de ahí que ahora no tenga mucho tiempo para pensar en una entrada con la que empezar la semana. Así que voy a recurrir a uno de los grandes compositores de quienes este año recordamos algún aniversario redondo, Gabriel Fauré. Y siguiendo con la línea de no calentarme demasiado la cabeza, voy a traeros la que quizá sea su obra más conocida, la Pavana. Fauré escribió esta obra en 1887, en una versión puramente instrumental; unos años después se le añadió un coro cuyo texto se debe al conde Robert de Montesquiou, quien al parecer fue el modelo para el barón de Charlus de En busca del tiempo perdido, de Proust. Con esta pieza, Fauré, que frecuentaba el salón de Marguerite Baugnies (quien hacía las veces de su mecenas), se quiso introducir en los círculos de la alta sociedad. Para ello elaboró esta versión cantada que, además, se podía danzar (y así se hizo en una fiesta en el Bois de Boulogne en el año 1891). Un caramelo para ese tipo de gente... Aquí la tenéis, en la versión de una agrupación de la Comunidad Valenciana. (La información la he tomado de los comentarios de Kenneth Chalmers a la grabación que hizo Seiji Ozawa con la Orquesta Sinfónica de Boston y el Coro del Festival de Tanglewood en noviembre de 1986)

 

3.6.24

Bruckner: Sinfonía n.º 2 en do menor


Buckner comenzó a escribir la que hoy conocemos como su Segunda Sinfonía en el año 1871. Al parecer, su estado de ánimo era excelente tras la vuelta de un viaje por Inglaterra en el que había considerado que su música en aquel país se entendía dado el éxito que habían tenido los conciertos en los que se había interpretado. Dos años después, en 1873, se produjo su estreno, que también obtuvo la aclamación del público. Ello no impidió, sin embargo, que de inmediato emprendiese la revisión de la obra, como tantas otras veces, que culminó en 1877. En este caso contó con la colaboración de Johann Herbeck (1837-77), cuya imagen encabeza este texto. Este compositor y director austriaco, conocido universalmente por ser quien estrenó la Sinfonía Inacabada de Schubert, era por entonces director de la Ópera de la Corte de Viena. En esta revisión no solo se sometió la obra a diversos cortes, sino que se invirtió el orden de los dos movimientos internos: en la primera versión el scherzo va antes que el andante. La que os traigo hoy es la segunda, la de 1877, que adoptó Nowak en su edición de las sinfonías de Bruckner y es la que más se suele interpretar.


 

27.5.24

Busoni: Concertino para clarinete y pequeña orquesta Op. 48

Ferruccio Busoni en 1913

Hace años, cuando en esta bitácora me permitía el lujo de tener "secciones", había una a la que llamaba "raros y rarezas", en la cual, entre otras cosas, trataba de compositores no muy populares pero que a mí me gustaban. Uno de ellos es Ferruccio Busoni, a quien traigo hoy aquí porque este año también se celebra un aniversario redondo: el próximo mes de julio se cumplirán cien años de su muerte.

Como en el caso de Wolfgang Windgassen, de quien hablé por aquí hace muy poco, os voy a remitir a la entrada del año 2006 en la que hice un resumen de la vida del homenajeado: es esta.

Hoy lo que os presento es una de sus obras. Se trata del Concertino para clarinete y pequeña orquesta Op. 48. Es una pieza escrita para Edmondo Allegra, primer clarinetista de la Orquesta de la Tonhalle de Zúrich. Hay que recordar que el padre de Busoni también fue un virtuoso del clarinete. Esta pieza fue estrenada por su dedicatario el 9 de diciembre de 1918. Aquí la tenéis interpretada por Andreas Ottensamer y la Orquesta Filarmónica Prime dirigida por Yeo Ja-Kyung.


13.5.24

Fauré: Cantique de Jean Racine, Op. 11

Gabriel Fauré, fotografía de Pierre Petit (1905)

Aprovechando que ayer, 12 de mayo, se cumplían años del nacimiento de Gabriel Fauré (que tuvo lugar en la ciudad occitana de Pamiers en 1845) voy a traerlo por aquí por primera vez en este año de conmemoraciones (en noviembre se cumplirá el centenario de su fallecimiento). Fauré es un compositor de músicas exquisitas, púdicas, maravillosas. Con una abundante producción pianística y de cámara, música absoluta en una época en las que lo que cada vez más se llevaba era escribir para grandes orquestas y siempre con una base literaria o poética. La pieza que os presento hoy data de su época juvenil, cuando aún era discípulo de Saint-Saëns en la Schola Cantorum. Se trata del Cantique de Jean Racine, escrito en 1864-65 sobre unos textos del Breviario romano traducidos del latín por Racine (de ahí el nombre). Esta obra, una especie de trabajo de fin de estudios, le valió un premio de composición y existe en tres versiones: siempre con coro, pero acompañado de órgano, armonio y quinteto de cuerda u orquesta. La que sigue es la tercera de las mencionadas. Que lo disfrutéis.


6.5.24

Un célebre pasaje de "Die Walküre" (Wagner) por Wolfgang Windgassen


Mirando por aquí y por allá, me he dado cuenta de que este año se celebra otra efemérides que, al menos para mí, es importante. El próximo 8 de septiembre se cumplirán cincuenta años de la partida para el Walhalla de uno de los tenores wagneriamos más importantes del siglo pasado: Wolfgang Windgassen. No me voy a enrollar ahora aquí sobre él, sino que voy a enlazar otra entrada de este blog que ya le dediqué en su día: es esta.

Os pongo además uno de los pasajes más célebres y bellos de Die Walküre y quizá de todo el Anillo de Richard Wagner, en una grabación de 1951 a la que corresponde el libreto de la fotografía que encabeza este texto y que se corresponde con el ejemplar que atesoro en mi colección. Que lo disfrutéis.


29.4.24

Puccini: "Manon Lescaut"

Giacomo Puccini ante el piano (1900)

Después del fiasco de Edgar, Puccini empezó a controlar por completo la gestación de sus óperas, comenzando por Manon Lescaut, el trabajo en la cual arrancó en 1889 pero a la que no se dio forma hasta que Luigi Illica, en 1891, asumió la tarea de trasladar al libreto todas las exigencias del compositor. El resultado fue una síntesis de las técnicas wagnerianas y el drama musical italiano, el primer gran éxito del compositor y el fin de sus problemas económicos. Desde el estreno de esta ópera, que tuvo lugar en Turín el 1 de febrero de 1893, Puccini vivió holgadamente de su música. Aquí os la dejo, en una producción del Teatro alla Scala del año 1998.


15.4.24

Mozart: Concierto para violín n.º 3 en sol mayor KV 216 (Menuhin)

Yehudi Menuhin en Israel (1963)
Foto de Boris Carmi
(CC BY Colección Meitar, Biblioteca Nacional de Israel, 
colección fotográfica nacional de la familia Pritzker)

Terminaré aquí mi pequeño homenaje al gran violinista Yehudi Menuhin en el 25º aniversario de su muerte. Violinista, pero también director. Se presentó como tal en Dallas en 1947 y desde entonces hizo paralela su carrera con la batuta y el arco del violín. A mediados de los años 50 se trasladó desde Estados Unidos a Europa, donde vivió a caballo entre Suiza y el Reino Unido. En ambos países dirigió o creó festivales musicales, como los de Bath, Windsor o Gstaad. En la primera de las ciudades creó además una orquesta que dirigió en numerosas ocasiones (yo tengo entre mis grabaciones de Mozart la de sus conciertos para violín con esa orquesta dirigida por Menuhin y con él como solista). También dirigió ópera desde 1966, especialmente las de Mozart. Además de todo esto, se distinguió como filántropo, apoyó a numerosas minorías étnicas por todo el mundo, creó competiciones para jóvenes artistas y también una fundación dedicada a la educación musical. Se hallaba de gira por Alemania cuando se lo llevó un ataque al corazón, en Berlín, el 12 de marzo de 1999.

Os traigo hoy un ejemplo de su faceta como director, con el tercero de Mozart. Que lo disfrutéis.


8.4.24

Bruckner: Sinfonía n.º 1 en do menor

La catedral nueva de Linz (Austria)
Foto CC BY-SA Pierre Bona

Después de su largo proceso de aprendizaje y preparación, por fin Bruckner se lanzó a la composición de su primera sinfonía "canónica". Se trata de la obra que está en do menor y que escribió en Linz entre 1865 y 1866. Su estreno en esa misma ciudad, el 9 de mayo de 1868, supuso una suerte de revolución. La audiencia se encontraba ante una obra de grandes dimensiones, audaz desde el punto de vista armónico y que denotaba claramente, en su orquestación, que su autor era un organista con cierto renombre. La palabra "revolución" tal vez nos suene bien, pero a su autor le debió de producir sentimientos encontrados, pues después de estos acontecimientos revisó en numerosas ocasiones la partitura en incluso hizo una renovación casi completa que se conoce como la versión de Viena de 1890-91. Esa revisión no supuso necesariamente una mejora; de hecho, hoy en día se prefiere la versión de Linz, que es la que se escucha habitualmente. Hoy os la traigo en una interpretación de garantías (Jochum). Quienes seáis amantes de las sinfonías de Mahler probablemente penséis en la Sexta al escuchar los primeros compases de esta obra.


18.3.24

Smetana: "Ricardo III" (poema sinfónico)

Vista de Göteborg desde el Älvsborgsbron
(Foto CC BY-SA Idarvol)

Aunque a Smetana no le fue demasiado mal en Praga después de que decidiera dedicarse a la música, no todo fue como él esperaba. Su carrera como pianista no fue muy exitosa y tampoco logró dedicarse a la dirección de orquesta. Por ello, en 1856 decidió aceptar una oferta para trabajar en la ciudad sueca de Göteborg, donde seguiría cinco años. Eso no quiere decir que se quedase aislado en el ambiente musical un tanto provinciano que en aquella época tenía esa ciudad; viajó frecuentemente y mantuvo un contacto con Liszt que fue más que fructífero. Además, allí pudo dedicarse a dirigir y también se enfrascó en la composición de sus primeras obras orquestales de enjundia, tres poemas sinfónicos. Hoy os traigo uno de ellos, el primero en concreto. Se trata de Ricardo III, basado en la célebre obra de Shakespeare. Escrito en 1858, Smetana en realidad no le puso nombre hasta que ya estaba bastante avanzado; de hecho tampoco es que describa la acción de la obra, sino que se centra en el triunfo del héroe seguido de su caída (son palabras de Karel Mlenejek, que escribe los comentarios sobre esta obra en la grabación que yo tengo, del sello checo Supraphon). La versión que os traigo ha de ser de garantías, ya que al frente de la Orquesta de la Radio de Baviera está nada menos que Rafael Kubelik.


 

11.3.24

Beethoven: Concierto para violín (Menuhin y Furtwängler)

Menuhin y Furtwängler en 1953
(Foto del libreto de mi grabacion de los Conciertos de Beethoven y Mendelssohn)

Mañana, 12 de marzo, se cumplirán 25 años de la partida de Yehudi Menuhin, uno de los grandes violinistas del siglo XX, a quien ya dediqué una entrada hace unas semanas. Aquí esta la segunda, en la que va a aparecer junto a uno de los grandes directores del siglo XX, Wilhelm Furtwängler. En su momento se acusó a Furtwängler de connivencia con el nazismo al no haber abandonado Alemania durante la tiranía de Hitler y los suyos. De hecho, hubo de someterse a un tribunal de desnazificación antes de poder volver a ponerse al frente de una orquesta en su país. Curiosamente, uno de sus grandes defensores fue Menuhin, judío (algo por lo que fue muy criticado). Fue el primer artista judío en presentarse con la Filarmónica de Berlín en 1947. De ese mismo año es una maravillosa grabación del Concierto de Beethoven realizada en Lucerna con la Orquesta de ese Festival y con la dirección de Furtwängler. Seis años después y en ese caso con la Orquesta Philharmonia volvieron a grabar ambos esta obra capital, en el Kingsway Hall londinense. Esta es la grabación que hoy os traigo y espero que la disfrutéis.


 

4.3.24

Smetana: "El Moldava"

Bedřich Smetana hacia 1878

El pasado sábado, 2 de marzo, se cumplieron 200 años del nacimiento de Bedřich Smetana, el padre de la música nacional checa. Nacido en la localidad bohemia de Litomyšl, en el seno de una familia acomodada (era hijo de un maestro cervecero), se dedicó a la música en contra de la voluntad de su padre. Aun así, inició una carrera musical (o pretendió hacerlo) en Praga como intérprete y como compositor, sin demasiado éxito. La cosa fue de tal modo que tuvo que marcharse de su país y pasó cinco años (entre 1856 y 1861) en Suecia, donde al menos logró cierta estabilidad económica. El acicate para regresar a Praga fue la creación de un teatro nacional checo para el que compuso alguna de sus óperas, entre ellas la más célebre, La novia vendida (1866).

Pero si hablamos de música célebre compuesta por él, sin duda la más conocida es el poema sinfónico que hoy os traigo. Se trata de Vltava, esto es, "El Modava", el segundo del ciclo de seis Má vlast ("Mi patria"), en el que describe diferentes lugares de su país, Bohemia. Este, en concreto, es un recorrido por el río Moldava desde su nacimiento en la Selva de Bohemia hasta su desembocadura en el Elba con varias escenas que acontecen en sus orillas (una boda campesina, una danza de ninfas a la luz de la luna, su paso por los desaparecidos rápidos de San Juan y su majestuoso aspecto al llegar a Praga). Os dejo una interpretación hecha al aire libre en Praga y con la enorme garantía de que el director es Rafael Kubelik.