16.9.24

Bruckner: Sinfonía n.º 5 en si bemol mayor

Karl von Stremayr (1823-1904), a quien está dedicada esta sinfonía

En noviembre de 1875 Bruckner asumió el puesto de profesor de armonía y contrapunto en la Universidad de Viena, a pesar de la oposición de, entre otros, el influyente y acérrimo crítico antiwagneriano Eduard Hanslick, que dijo de él cosas como que "se puede ver que el señor Bruckner no tiene muy clara la materia que se propone enseñar, aunque sí tiene bastante clara la razón por la que el ministerio crea una cátedra de música para él, esto es, que el señor Bruckner se pueda dedicar a la composición sin que nadie lo perturbe". Unos meses antes, en febrero, había comenzado la composición de su Quinta Sinfonía, una obra con la que quiso lograr el respeto de quienes habían dicho de él auténticas barbaridades como la anterior y otras. Brahms, por ejemplo, habló de un engaño que en pocos años se olvidaría, mientras que Hans von Bülow mencionó "estupideces antimusicales" y la "música de un borracho". Por su parte, Bruckner presentó su Quinta Sinfonía como su obra maestra del contrapunto, con referencias a Bach y Beethoven (en el último movimiento hay un repaso de los tres anteriores semejante al que se hace en la Novena del genio de Bonn, aunque en este caso no es para rechazarlos). Sea como sea, esta tiene que se una de las obras con las que más satisfecho quedó su creador (tras completarla, en mayo de 1876, solo la revisó una vez, en 1877-78). De todos modos, tampoco pudo escucharla mientras vivió, pues solo se interpretó dos veces, una en abril de 1887 (en versión para dos pianos) y otra en abril de 1894, muy mutilada por Josef Schalk (por suerte o por desgracia el compositor estaba demasiado enfermo como para asistir). 

Bruckner se la dedicó a Karl von Stremayr, que era ministro de Cultura y Educación y fue quien le aseguró su puesto en la Universidad de Viena; por eso su retrato encabeza este mensaje. Os la traigo interpretada por uno de los grandes directores brucknerianos, Günter Wand.

(Las citas de Hanslick, Brahms y Büllow las he sacado del comentario de Andreas Kluge que acompaña a la grabación de esta obra por Eugene Ormandy y la Orquesta de Filadelfia publicada por Sony dentro de la colección "Essential Classics".)

9.9.24

Puccini: "Madama Butterfly"

Cartel de Adolfo Hohenstein para Madama Buttefly (1914)

Antes de hablaros de una forma más o menos "erudita" de esta, la sexta ópera de Giacomo Puccini, he de confesar que siempre que la escucho se me queda un mal sabor de boca tremendo y unas ganas terribles de matar a Pinkerton. Ello a pesar de que es una obra que incluye momentos sublimes, no solo el celebérrimo "Un bel dì, vedremo", sino otros como la llegada de Buttefly a la casa que ella espera que sea la de su feliz matrimonio con el degenerado marino americano. Pero bueno, pongámonos en otro plan.

En 1898 el escritor y abogado estadounidense John Luther Long publicó en la revista The Century un cuento titulado Madame Butterfly, basado en la experiencia de su hermana Jennie, casada con un misionero metodista activo en Japón. Dos años después, el dramaturgo David Belasco, también estadounidense, la adaptó como obra de teatro, que se estrenó en Nueva York el 5 de marzo de 1900. Ese mismo año se representó en Londres, donde Puccini la vio. Aunque no sabía demasiado inglés y la pieza se dio en ese idioma, debió de quedar especialmente conmovido, pues de inmediato pensó en ella como base de una nueva ópera. Al año siguiente mandó una traducción italiana a Luigi Illica quien, junto con Giuseppe Giacosa le suministró el texto. La pieza se estrenó en la Scala de Milán el 17 de febrero de 1904 y, cosa extraña, fue un gran fracaso. Puccini, por tanto, se puso a revisarla de inmediato. Dividió el segundo acto, excesivamente largo, en dos escenas y añadió un interludio para separarlas. Esta segunda versión se presentó en Brescia el 28 de mayo de 1904 y sí que fue un rotundo éxito, tanto que es una de las óperas habituales en el repertorio de cualquier teatro que se precie. Aquí os la traigo, en una versión muy "aragonesa". Que la disfrutéis.


 

26.8.24

Bruckner: Sinfonía n.º 4 "Romántica"

Busto de Bruckner en Linz
(Foto CC BY-SA Manfred Werner, Tsui)

Bruckner empezó a trabajar en su Cuarta Sinfonía apenas unos días después de haber concluido la Tercera. Esto fue a comienzos de 1874; en noviembre había terminado la primera versión. La primera de muchas; esta, que quizá sea una de las piezas más conocidas del compositor (y que es recomendada por algunos como una de las mejores muestras para entrar en su música), sufrió numerosos retoques y revisiones, como ya sabemos que era habitual. En primera instancia el causante fue nuestro ya conocido Otto Dessoff (véase el texto dedicado a la Sinfonía n.º "0"), quien, tras ensayarla con la Filarmónica de Viena la rechazó diciendo que solo el primer movimiento era ejecutable. Bruckner revisó la obra en 1878-79 y de nuevo en 1880 y por fin se estrenó al año siguiente, bajo la dirección de Hans Richter. Sin embargo, ahí no quedó la cosa y aún en 1889 hubo una nueva revisión hecha para la publicación de la obra. Hoy en día solo se consideran tres versiones, una vez eliminadas las adiciones hechas por las terribles "manos amigas": la original, la de 1878-79 (que incluyó un final alternativo conocido como Volkfest) y la de 1880. Hasta que Robert Haas no publicó su edición de la partitura en 1936 no se supo qué quería decir Bruckner en realidad (la edición Nowak, de 1953, es casi idéntica). Aquí la tenéis, dirigida nada menos que por Sergiu Celibidache al frente de la Filarmónica de Múnich.



12.8.24

Puccini: "Tosca"

Victorien Sardou (1831-1908), autor de La Tosca

La siguiente ópera de Puccini, Tosca, se estrenó en Roma el 14 de enero de 1900, pero la idea para crearla vino mucho antes. Está basada en una obra teatral francesa, en concreto del parisino Victorien Sardou, quien estrenó La Tosca en 1887. Dos años después la conoció Puccini, cuando aún andaba enredado con Manon Lescaut. Hubo una serie de problemas legales, pues Sardou cambió el contrato (para adaptar su pieza como ópera) de Ricordi a otro editor y hubo que hacer alguna que otra virguería para que Puccini lo recuperase y se pudiera poner a trabajar en la la historia de la la célebre cantante Floria Tosca, su amante Mario Cavaradossi -pintor librepensador, hijo de la Revolución Francesa-, y el malvado barón Vitellio Scarpia, jefe de policía y representante de las fuerzas retrógradas, todo en la Roma papal de 1800. El resultado, que de nuevo contó con Giacosa e Illica como libretistas, es una obra magnífica, audaz desde el punto de vista musical, con pasajes inolvidables hasta para el profano: ese "Visi d'arte", esa "Recondita armonia", ese "E lucevan le stelle"... En fin, que aquí la tenéis, con Pavarotti de protagonista. Disfrutadla...




8.7.24

Bruckner: Sinfonía n.º 3 en re menor

Richard Wagner en 1871

Sabida es la admiración que Bruckner sentía por Richard Wagner, algo que redundó en su contra porque muchos de los acérrimos enemigos del de Leipzig metieron en el mismo saco al de Ansfelden y lo vituperaron por igual.

Sea como fuere, Bruckner quería dedicar una de sus obras a su admirado Wagner y en tal sentido le escribió una carta desde Karlsbad, pidiéndole permiso para ello. Como Wagner no contestó en seguida, Bruckner viajó a Bayreuth, sin que le hubiesen invitado, para hacer la petición en persona. Es el año 1873 y Wagner está más preocupado en la construcción de su Festspielhaus que en otra cosa, por lo cual no hizo demasiado caso a Bruckner. A pesar de ello, acabó aceptando que se le dedicase esta Tercera Sinfonía (también le ofreció la Segunda), la cual, además, incorporaba citas del Anillo y de Tristan.

Bruckner escribió la primera versión de esta obra en 1872-73. A pesar de la alegría que debió de suponer para él la aceptación de su dedicatoria por Wagner, no tardaron en llegar las decepciones. La Filarmónica de Viena la rechazó por "inejecutable" y, por tanto, se dedicó a revisarla. Una segunda versión, ya sin las citas wagnerianas, apareció en 1877. Tampoco tuvo éxito y, por tanto, hubo una nueva revisión, cuyo resultado es la versión de 1888-89. La que hoy os traigo es la intermedia, la de 1877, en una interpretación de garantías (Haitink).


1.7.24

Puccini: "La bohème"


La bohème fue la primera de las tres óperas en las que Puccini contó con la colaboración de Giuseppe Giacosa y Luigi Illica como libretistas (aunque ya sabemos que Illica había participado en el libreto de Manon Lescaut). Entre ellos establecieron un estilo de trabajo que, según se indica en el artículo del New Grove dedicado al compositor y escrito por Michele Girardi, era el siguiente:

1. Diseño del drama: Illica, Puccini 
2. Esbozos musicales, con indicaciones para los versos: Puccini 
3. Versificación: Giacosa 
4. Composición, orquestación: Puccini 
5. Revisión del drama: Illica, Puccini 
6. Revisión de los versos: Giacosa, Illica, Puccini 
7. Revisión de la música: Puccini

Así surgió este melodrama, esta historia de gente ordinaria, casi vulgar, artistas muertos de hambre, una historia de amor que acaba en tragedia, basado en la novela Scènes de la vie de Bohème, de Henri Murger, que se estrenó en el teatro Regio de Turín el 1 de febrero de 1896.

Como curiosidad hay que indicar que Ruggiero Leoncavallo compuso también una ópera cuya fuente es la misma novela. Leoncavallo siempre proclamó que él había sido el primero en ponerse con ello, aunque su obra no se concluyó hasta un año después de la de Puccini (se estrenó en el teatro de La Fenice, de Venecia, el 6 de mayo de 1897). Hoy apenas la recuerda nadie...

Hoy os la traigo en una versión de garantías, con Luciano Pavarotti y Mirella Freni en los papeles protagonistas.



24.6.24

Holst: "The Hymn of Jesus"


Resulta que este año también se cumple un aniversario redondo de otro compositor más que interesante: es el sesquicentenario del nacimiento de Gustav Holst, que vino al mundo en Cheltenham, Gloucestershire, el 21 de septiembre de 1874. Como en otras ocasiones, ya dediqué en su momento una entrada en este blog a Holst, el cual es recordado sobre todo por su suite Los planetas. Pero escribió muchas otras obras y hoy os traigo la que para muchos es su obra maestra.

Pero primero, os enlazo ese texto que escribí aquí sobre él en mayo de 2007: aquí está.

Y, después, esa pieza maravillosa, The Hymn of Jesus, en una versión de garantías.


17.6.24

Rodrigo: Concierto de Estío

Placa dedicada al compositor en la calle de San Germán (Madrid)
Está en presente porque se colocó en 1991, ocho años antes de la muerte de Rodrigo
(Foto CC BY-SA Asqueladd)

De nuevo otro fin de semana lejos de ser tranquilo y, por tanto, con pocas energías para elaborar una entrada muy consistente, así que recurro a otro de los compositores de quien se cumple un aniversario redondo este año, Joaquín Rodrigo. Casi todo el mundo conoce su Concierto de Aranjuez, pero compuso unas cuantas obras más en ese género. Hoy os traigo una de ellas, que además viene bastante a cuento dado que el próximo viernes comienza en este hemisferio el verano astronómico. Se trata del Concierto de Estío, para violín y orquesta, escrito en 1943 y estrenado en Lisboa el 16 de abril de 1944. La versión que os presento tiene como protagonista al violinista Agustín León Ara, yerno de Rodrigo y uno de los intérpretes que más ha trabajado porque se conozca esta obra. Que lo disfrutéis.

10.6.24

Fauré: Pavana

Gabriel Fauré, fotografía de Eugène Pirou (c. 1900)

Como decía la canción de Gabinete Caligari (la suya referida a una noche), el fin de semana ha sido "largo  y lleno de emoción", de ahí que ahora no tenga mucho tiempo para pensar en una entrada con la que empezar la semana. Así que voy a recurrir a uno de los grandes compositores de quienes este año recordamos algún aniversario redondo, Gabriel Fauré. Y siguiendo con la línea de no calentarme demasiado la cabeza, voy a traeros la que quizá sea su obra más conocida, la Pavana. Fauré escribió esta obra en 1887, en una versión puramente instrumental; unos años después se le añadió un coro cuyo texto se debe al conde Robert de Montesquiou, quien al parecer fue el modelo para el barón de Charlus de En busca del tiempo perdido, de Proust. Con esta pieza, Fauré, que frecuentaba el salón de Marguerite Baugnies (quien hacía las veces de su mecenas), se quiso introducir en los círculos de la alta sociedad. Para ello elaboró esta versión cantada que, además, se podía danzar (y así se hizo en una fiesta en el Bois de Boulogne en el año 1891). Un caramelo para ese tipo de gente... Aquí la tenéis, en la versión de una agrupación de la Comunidad Valenciana. (La información la he tomado de los comentarios de Kenneth Chalmers a la grabación que hizo Seiji Ozawa con la Orquesta Sinfónica de Boston y el Coro del Festival de Tanglewood en noviembre de 1986)

 

3.6.24

Bruckner: Sinfonía n.º 2 en do menor


Buckner comenzó a escribir la que hoy conocemos como su Segunda Sinfonía en el año 1871. Al parecer, su estado de ánimo era excelente tras la vuelta de un viaje por Inglaterra en el que había considerado que su música en aquel país se entendía dado el éxito que habían tenido los conciertos en los que se había interpretado. Dos años después, en 1873, se produjo su estreno, que también obtuvo la aclamación del público. Ello no impidió, sin embargo, que de inmediato emprendiese la revisión de la obra, como tantas otras veces, que culminó en 1877. En este caso contó con la colaboración de Johann Herbeck (1837-77), cuya imagen encabeza este texto. Este compositor y director austriaco, conocido universalmente por ser quien estrenó la Sinfonía Inacabada de Schubert, era por entonces director de la Ópera de la Corte de Viena. En esta revisión no solo se sometió la obra a diversos cortes, sino que se invirtió el orden de los dos movimientos internos: en la primera versión el scherzo va antes que el andante. La que os traigo hoy es la segunda, la de 1877, que adoptó Nowak en su edición de las sinfonías de Bruckner y es la que más se suele interpretar.


 

27.5.24

Busoni: Concertino para clarinete y pequeña orquesta Op. 48

Ferruccio Busoni en 1913

Hace años, cuando en esta bitácora me permitía el lujo de tener "secciones", había una a la que llamaba "raros y rarezas", en la cual, entre otras cosas, trataba de compositores no muy populares pero que a mí me gustaban. Uno de ellos es Ferruccio Busoni, a quien traigo hoy aquí porque este año también se celebra un aniversario redondo: el próximo mes de julio se cumplirán cien años de su muerte.

Como en el caso de Wolfgang Windgassen, de quien hablé por aquí hace muy poco, os voy a remitir a la entrada del año 2006 en la que hice un resumen de la vida del homenajeado: es esta.

Hoy lo que os presento es una de sus obras. Se trata del Concertino para clarinete y pequeña orquesta Op. 48. Es una pieza escrita para Edmondo Allegra, primer clarinetista de la Orquesta de la Tonhalle de Zúrich. Hay que recordar que el padre de Busoni también fue un virtuoso del clarinete. Esta pieza fue estrenada por su dedicatario el 9 de diciembre de 1918. Aquí la tenéis interpretada por Andreas Ottensamer y la Orquesta Filarmónica Prime dirigida por Yeo Ja-Kyung.


13.5.24

Fauré: Cantique de Jean Racine, Op. 11

Gabriel Fauré, fotografía de Pierre Petit (1905)

Aprovechando que ayer, 12 de mayo, se cumplían años del nacimiento de Gabriel Fauré (que tuvo lugar en la ciudad occitana de Pamiers en 1845) voy a traerlo por aquí por primera vez en este año de conmemoraciones (en noviembre se cumplirá el centenario de su fallecimiento). Fauré es un compositor de músicas exquisitas, púdicas, maravillosas. Con una abundante producción pianística y de cámara, música absoluta en una época en las que lo que cada vez más se llevaba era escribir para grandes orquestas y siempre con una base literaria o poética. La pieza que os presento hoy data de su época juvenil, cuando aún era discípulo de Saint-Saëns en la Schola Cantorum. Se trata del Cantique de Jean Racine, escrito en 1864-65 sobre unos textos del Breviario romano traducidos del latín por Racine (de ahí el nombre). Esta obra, una especie de trabajo de fin de estudios, le valió un premio de composición y existe en tres versiones: siempre con coro, pero acompañado de órgano, armonio y quinteto de cuerda u orquesta. La que sigue es la tercera de las mencionadas. Que lo disfrutéis.


6.5.24

Un célebre pasaje de "Die Walküre" (Wagner) por Wolfgang Windgassen


Mirando por aquí y por allá, me he dado cuenta de que este año se celebra otra efemérides que, al menos para mí, es importante. El próximo 8 de septiembre se cumplirán cincuenta años de la partida para el Walhalla de uno de los tenores wagneriamos más importantes del siglo pasado: Wolfgang Windgassen. No me voy a enrollar ahora aquí sobre él, sino que voy a enlazar otra entrada de este blog que ya le dediqué en su día: es esta.

Os pongo además uno de los pasajes más célebres y bellos de Die Walküre y quizá de todo el Anillo de Richard Wagner, en una grabación de 1951 a la que corresponde el libreto de la fotografía que encabeza este texto y que se corresponde con el ejemplar que atesoro en mi colección. Que lo disfrutéis.


29.4.24

Puccini: "Manon Lescaut"

Giacomo Puccini ante el piano (1900)

Después del fiasco de Edgar, Puccini empezó a controlar por completo la gestación de sus óperas, comenzando por Manon Lescaut, el trabajo en la cual arrancó en 1889 pero a la que no se dio forma hasta que Luigi Illica, en 1891, asumió la tarea de trasladar al libreto todas las exigencias del compositor. El resultado fue una síntesis de las técnicas wagnerianas y el drama musical italiano, el primer gran éxito del compositor y el fin de sus problemas económicos. Desde el estreno de esta ópera, que tuvo lugar en Turín el 1 de febrero de 1893, Puccini vivió holgadamente de su música. Aquí os la dejo, en una producción del Teatro alla Scala del año 1998.


15.4.24

Mozart: Concierto para violín n.º 3 en sol mayor KV 216 (Menuhin)

Yehudi Menuhin en Israel (1963)
Foto de Boris Carmi
(CC BY Colección Meitar, Biblioteca Nacional de Israel, 
colección fotográfica nacional de la familia Pritzker)

Terminaré aquí mi pequeño homenaje al gran violinista Yehudi Menuhin en el 25º aniversario de su muerte. Violinista, pero también director. Se presentó como tal en Dallas en 1947 y desde entonces hizo paralela su carrera con la batuta y el arco del violín. A mediados de los años 50 se trasladó desde Estados Unidos a Europa, donde vivió a caballo entre Suiza y el Reino Unido. En ambos países dirigió o creó festivales musicales, como los de Bath, Windsor o Gstaad. En la primera de las ciudades creó además una orquesta que dirigió en numerosas ocasiones (yo tengo entre mis grabaciones de Mozart la de sus conciertos para violín con esa orquesta dirigida por Menuhin y con él como solista). También dirigió ópera desde 1966, especialmente las de Mozart. Además de todo esto, se distinguió como filántropo, apoyó a numerosas minorías étnicas por todo el mundo, creó competiciones para jóvenes artistas y también una fundación dedicada a la educación musical. Se hallaba de gira por Alemania cuando se lo llevó un ataque al corazón, en Berlín, el 12 de marzo de 1999.

Os traigo hoy un ejemplo de su faceta como director, con el tercero de Mozart. Que lo disfrutéis.


8.4.24

Bruckner: Sinfonía n.º 1 en do menor

La catedral nueva de Linz (Austria)
Foto CC BY-SA Pierre Bona

Después de su largo proceso de aprendizaje y preparación, por fin Bruckner se lanzó a la composición de su primera sinfonía "canónica". Se trata de la obra que está en do menor y que escribió en Linz entre 1865 y 1866. Su estreno en esa misma ciudad, el 9 de mayo de 1868, supuso una suerte de revolución. La audiencia se encontraba ante una obra de grandes dimensiones, audaz desde el punto de vista armónico y que denotaba claramente, en su orquestación, que su autor era un organista con cierto renombre. La palabra "revolución" tal vez nos suene bien, pero a su autor le debió de producir sentimientos encontrados, pues después de estos acontecimientos revisó en numerosas ocasiones la partitura en incluso hizo una renovación casi completa que se conoce como la versión de Viena de 1890-91. Esa revisión no supuso necesariamente una mejora; de hecho, hoy en día se prefiere la versión de Linz, que es la que se escucha habitualmente. Hoy os la traigo en una interpretación de garantías (Jochum). Quienes seáis amantes de las sinfonías de Mahler probablemente penséis en la Sexta al escuchar los primeros compases de esta obra.


18.3.24

Smetana: "Ricardo III" (poema sinfónico)

Vista de Göteborg desde el Älvsborgsbron
(Foto CC BY-SA Idarvol)

Aunque a Smetana no le fue demasiado mal en Praga después de que decidiera dedicarse a la música, no todo fue como él esperaba. Su carrera como pianista no fue muy exitosa y tampoco logró dedicarse a la dirección de orquesta. Por ello, en 1856 decidió aceptar una oferta para trabajar en la ciudad sueca de Göteborg, donde seguiría cinco años. Eso no quiere decir que se quedase aislado en el ambiente musical un tanto provinciano que en aquella época tenía esa ciudad; viajó frecuentemente y mantuvo un contacto con Liszt que fue más que fructífero. Además, allí pudo dedicarse a dirigir y también se enfrascó en la composición de sus primeras obras orquestales de enjundia, tres poemas sinfónicos. Hoy os traigo uno de ellos, el primero en concreto. Se trata de Ricardo III, basado en la célebre obra de Shakespeare. Escrito en 1858, Smetana en realidad no le puso nombre hasta que ya estaba bastante avanzado; de hecho tampoco es que describa la acción de la obra, sino que se centra en el triunfo del héroe seguido de su caída (son palabras de Karel Mlenejek, que escribe los comentarios sobre esta obra en la grabación que yo tengo, del sello checo Supraphon). La versión que os traigo ha de ser de garantías, ya que al frente de la Orquesta de la Radio de Baviera está nada menos que Rafael Kubelik.


 

11.3.24

Beethoven: Concierto para violín (Menuhin y Furtwängler)

Menuhin y Furtwängler en 1953
(Foto del libreto de mi grabacion de los Conciertos de Beethoven y Mendelssohn)

Mañana, 12 de marzo, se cumplirán 25 años de la partida de Yehudi Menuhin, uno de los grandes violinistas del siglo XX, a quien ya dediqué una entrada hace unas semanas. Aquí esta la segunda, en la que va a aparecer junto a uno de los grandes directores del siglo XX, Wilhelm Furtwängler. En su momento se acusó a Furtwängler de connivencia con el nazismo al no haber abandonado Alemania durante la tiranía de Hitler y los suyos. De hecho, hubo de someterse a un tribunal de desnazificación antes de poder volver a ponerse al frente de una orquesta en su país. Curiosamente, uno de sus grandes defensores fue Menuhin, judío (algo por lo que fue muy criticado). Fue el primer artista judío en presentarse con la Filarmónica de Berlín en 1947. De ese mismo año es una maravillosa grabación del Concierto de Beethoven realizada en Lucerna con la Orquesta de ese Festival y con la dirección de Furtwängler. Seis años después y en ese caso con la Orquesta Philharmonia volvieron a grabar ambos esta obra capital, en el Kingsway Hall londinense. Esta es la grabación que hoy os traigo y espero que la disfrutéis.


 

4.3.24

Smetana: "El Moldava"

Bedřich Smetana hacia 1878

El pasado sábado, 2 de marzo, se cumplieron 200 años del nacimiento de Bedřich Smetana, el padre de la música nacional checa. Nacido en la localidad bohemia de Litomyšl, en el seno de una familia acomodada (era hijo de un maestro cervecero), se dedicó a la música en contra de la voluntad de su padre. Aun así, inició una carrera musical (o pretendió hacerlo) en Praga como intérprete y como compositor, sin demasiado éxito. La cosa fue de tal modo que tuvo que marcharse de su país y pasó cinco años (entre 1856 y 1861) en Suecia, donde al menos logró cierta estabilidad económica. El acicate para regresar a Praga fue la creación de un teatro nacional checo para el que compuso alguna de sus óperas, entre ellas la más célebre, La novia vendida (1866).

Pero si hablamos de música célebre compuesta por él, sin duda la más conocida es el poema sinfónico que hoy os traigo. Se trata de Vltava, esto es, "El Modava", el segundo del ciclo de seis Má vlast ("Mi patria"), en el que describe diferentes lugares de su país, Bohemia. Este, en concreto, es un recorrido por el río Moldava desde su nacimiento en la Selva de Bohemia hasta su desembocadura en el Elba con varias escenas que acontecen en sus orillas (una boda campesina, una danza de ninfas a la luz de la luna, su paso por los desaparecidos rápidos de San Juan y su majestuoso aspecto al llegar a Praga). Os dejo una interpretación hecha al aire libre en Praga y con la enorme garantía de que el director es Rafael Kubelik.


 

26.2.24

Puccini: Preludio de "Edgar"

Alfred de Musset, por Charles Landelle
(Musée d'Orsay, París)

He de confesar que, hasta hoy, nunca había escuchado ni una sola nota de Edgar, la segunda ópera de Puccini. En cualquier caso, se trata de lo que los expertos consideran el único fracaso del compositor de Lucca, una pieza que quizá sucumbió porque Puccini, en esa época, aún no era capaz de hacer algo que se saliera de los gustos de la scapigliatura. De nuevo fue Fontana el libretista, quien se basó en un poema de Alfred de Musset, y no consiguieron una obra coherente, que llegase a los logros de la ópera con la que en ocasiones se compara, la Carmen de Bizet. Edgar se estrenó en la Scala de Milán el 21 de abril de 1889 y no causó una impresión demasiado buena. Puccini la revisó un par de veces; en 1892 la redujo de cuatro a tres actos y en 1905 la recortó aún más para su presentación en Buenos Aires, pero en ningún caso logró hacerse un hueco en el repertorio. Quizá lo único positivo de este fallo fue que desde entonces, con la lección aprendida, Puccini procuró controlar todos los aspectos dramáticos de un libreto antes de decidirse a ponerle música y a fe que logró evitar los inconvenientes que lastraron esta obra. Aquí os dejo el preludio de Edgar que, como os digo, he conocido poco antes de escribir esta entrada y, la verdad, me ha gustado bastante como casi todo lo que escribió este compositor.

19.2.24

Bruckner: Sinfonía "n.º 0" en re menor

Otto Dessoff (1835-1892), uno de los posibles causantes de la "anulación" de esta sinfonía

Ya hemos hablado de la Sinfonía "n.º 00" de Bruckner en alguna entrada anterior. Hoy toca la otra obra sinfónica que no entra en la numeración canónica, la "n.º 0" o nullte. De la otra sinfonía ya comentamos que en realidad se trataba de un ejercicio realizado durante sus estudios de composición y que nunca pretendió que se interpretase en público. El caso de esta sinfonía en re menor es algo diferente.

La compuso cuando ya había terminado la primera versión de la que hoy conocemos como Sinfonía n.º 1 (1866). El manuscrito que se conserva está fechado en 1869; él en principio la consideró como su sinfonía n.º 2, pero al poco se arrepintió de ello y la eliminó ("annuliert") del conjunto de sus obras de este tipo numeradas. Esto, probablemente, tuvo lugar hacia 1873, cuando la pieza que estaba componiendo por entonces ya la consideró como la n.º 3 (siendo la n.º 2 la que está en do menor y no esta). Ya en la década de 1890 Bruckner marcó un "0" en el manuscrito de esta sinfonía y de ahí ha derivado otro de los apelativos por la que es conocida.

¿Por qué hay una foto del director y compositor Otto Dessoff encabezando este texto? Bruckner siempre tuvo muchas dudas e inseguridades sobre sus obras, de ahí las diferentes versiones que existen de muchas de ellas. Al parecer, una de las razones que pudo impulsarlo a acabar rechazando esta sinfonía estuvo en que, cuando le mostró la pieza a Dessoff, el director le preguntó, ingoro si con segundas intenciones, dónde estaba el primer tema. Quizá algo tuviera que ver la gran amistad de Dessoff con Brahms, a quien los detractores de Bruckner utlizaron siempre como arma para atacarlo (acaso sin el consentimiento de don Johannes, o tal vez sí, vayan ustedes a saber...)

Aquí os dejo esta obra, en una interpretación de garantías.


12.2.24

Puccini: "Le villi"

Puccini en 1908

En alguna entrada anterior os comenté que, en su juventud, Puccini perteneció al bohemio grupo de los scapiagliati, quienes veían que la cultura italiana había caído en el provincianismo y procuraron buscar referentes más allá de sus fronteras. De ahí que muchos de estos jóvenes compositores ambientasen sus óperas en la Alemania romántica, en los Alpes y sus alrededores, incluyendo en sus historias la mitología de la zona.

Una vez superada su fase de aprendizaje, el joven Puccini no fue menos que sus colegas Boito o Catalani y su primera ópera estuvo influida por estos duendes teutónicos. El acicate fue un certamen impulsado en 1883 por el editor Edoardo Sonzogno, al que se presentó. Como libretista tuvo al peculiar Ferdinando Fontana, que se autoproclamaba genio literario y le dio bastante guerra antes de suministrarle el texto para Le villi, una historia en la que aparecen unos genios (más exacto sería decir unas genias) que vengan las traiciones amorosas. Puccini dedicó los últimos meses de 1883 a escribir la música a toda prisa, ya que las bases del concurso indicaban que se tendría que presentar antes del 31 de diciembre. No ganó.

A pesar del apartente fracaso, los miembros del grupo se movieron para que la obra se presentase ante el público de Milán y así ocurrió el 31 de mayo de 1884 en el Teatro dal Verme de esa ciudad. Fue un éxito tal que el célebre Giulio Ricordi adquirió los derechos para publicarla (dicen las malas lenguas que también influyó en que no ganase el concurso convocado por Sonzongo, pues el premio hubiese sido que la publicase él), a la vez que aconsejaba hacer ciertos cambios en la partitura. Puccini hizo caso y la versión retocada y ampliada se presentó en Turín el 26 de diciembre de 1884 y en el Teatro alla Scala el 24 de enero del año siguiente. Allí no gustó mucho por su "wagnerianismo" y no consiguió hacerse un hueco en el repertorio. En cualquier caso, creo que a todo amante de las óperas de Puccini le ha de resultar cuando menos curiosa. Aquí os la dejo.


5.2.24

Bruckner: Sinfonía en fa menor "n.º 00", "Sinfonía de estudio"

Otto Kitzler en 1915

En anteriores entradas he comentado que uno de los maestros de composición de Anton Bruckner fue Otto Kitzler (1834-1915). Era diez años más joven que él y hoy en día solo es recordado precisamente por las lecciones que entre 1861 y 1863 dio al genio de Ansfelden. Se conserva un llamado Cuaderno de estudios Kitzler, una obra manuscrita de algo más de 300 páginas que contiene numerosos ejercicios así como composiciones que hizo Bruckner mientras estudió con él.

Una de las obras que creó en relación con esta instrucción fue la que hoy se considera primera de sus sinfonías (aunque sin entrar en la numeración "oficial"), la sinfonía número "00" o "Sinfonía de estudio". Está claro que Bruckner nunca pretendió que se interpretase y siempre la consideró como un mero ejercicio, pero gracias a su costumbre de no destruir casi nada de lo que escribía hoy la podemos escuchar. Al parecer, el maestro dijo de ella que no era "particularmente inspirada", pero, en palabras del director Georg Tintner, que la grabó para Naxos en 1998, es posible que Kiztler "no hubiese echado un vistazo al scherzo, una pieza de gran originalidad, probablemente mejor que otros scherzos tempranos de Bruckner". El director, asimismo, ve más a Schumann que a Wagner detrás de esta partitura de 1863. Para que os hagáis una idea, aquí la tenéis.

29.1.24

Elgar: Concierto para violín (Yehudi Menuhin)

Así aparecen Menuhin y Elgar en el libreto de mi grabación de esta obra

Yehudi Menuhin nació en Nueva York el 22 de abril de 1916. Estudió con Sigmund Anker y Louis Persinger; se presentó por primera vez con solo siete años, en San Francisco. Luego marchó a Europa, donde prosiguió estudios con Enesco y tuvo alguna actuación muy exitosa, como su presentación en París en febrero de 1927 y desde el año siguiente empezó a realizar grabaciones. De esta primera etapa destaca especialmente la que os traigo hoy, que no es otra que la del Concierto de Edward Elgar, que registró bajo la dirección del propio compositor en Londres los días 14 y 15 de julio de 1932 en los míticos estudios Abbey Road de Londres. Disfrutadla.


22.1.24

Un par de aniversarios más (Rodrigo: "Danza de la amapola")

Monumento a Joaquín Rodrigo en Aranjuez (foto CC BY-SA Ángel Serrano Sánchez de León
y fotografía de Yehudi Menuhin en 1943

Recapitulando después de unas cuantas entradas en este año de 2024, me he dado cuenta de que hay otros dos aniversarios redondos que merece la pena mencionar (al menos para mí). Y es que el 12 de marzo se cumplirán 25 años de la muerte de uno de los más grandes violinistas del siglo XX: Yehudi Menuhin. Asimismo, el 6 de julio hará un cuarto de siglo que nos dejó Joaquín Rodrigo, compositor español conocido sobre todo por su Concierto de Aranjuez, pero con una obra abundante que no está de más repasar. Con una pieza poco conocida del segundo os dejo, se trata de la Danza de la amapola, para piano. Cuando llegue el momento ya intentaré hablar un poco más de estos dos grandes músicos.

 

 

15.1.24

Puccini: "Gianni Schicchi"

Puccini en 1908

Giacomo Puccini nació en Lucca el 22 de diciembre de 1858, en el seno de una familia de músicos (su tatarabuelo, también llamado Giacomo Puccini, fue director de la capella di palazzo de su ciudad en el siglo XVIII; su bisabuelo Antonio, su abuelo Domenico y su padre, Michele, también fueron compositores o maestros de música). Empezó a estudiar música en su ciudad natal, pero sus dotes pronto lo señalaron como un gran talento y fue enviado a Milán. Allí entró en contacto con un grupo de artistas bohemios conocido como la scapigliatura, que iba a tener una influencia importante en sus primeros pasos como músico. Tras componer algunas obras instrumentales que más bien son ejercicios de estudiante, hizo su primer intento con la ópera con Le villi, compuesta en 1883 y estrenada en mayo de 1884. En próximas entradas se tratará de esta obra con algo más de detenimiento.

Servidor es más amante de la ópera alemana que de la italiana (de hecho, "peregriné" a Bayreuth en 2012, aventura que ya expliqué por aquí en esta, esta y esta entrada) y en ocasiones digo que mis compositores preferidos de ópera italiana son Händel y Mozart. Pero Puccini es otra cosa. Sus óperas me encantan y alguna de ellas están entre esas pocas obras que escucho varias veces al año. Hoy os traigo una de las que forman parte de Il trittico, un conjunto de tres piezas del que ya se hablará en su momento. Por ahora, digamos que se trata de tres piezas, una trágica (Il tabarro), otra delicada y espiritual (Suor Angelica) y la última, bufa (Gianni Schicchi). Os traigo la tercera, inspirada en un pasaje de la Divina Comedia de Dante, en una producción del Teatro alla Scala de Milán.


8.1.24

Bruckner: Cuarteto en do menor WAB 111

Bruckner en 1868

Anton Bruckner nació en la localidad de Ansfelden, cercana a Linz, el 4 de septiembre de 1824. Era hijo del maestro de escuela, que además actuaba como organista en la iglesia local, por lo cual desde muy joven estuvo en contacto con la música. Tras la muerte de su padre, en 1837, su madre consiguió que entrase como miembro del coro del monasterio de San Florián, con el cual estaría ligado el resto de su vida. Aunque en principio se decidió a seguir los pasos de su padre como maestro de escuela, no dejó de estudiar música. Así estuvo hasta 1855, compatibilizando las tareas docentes con otras musicales, en diversas aldeas de su entorno y, al final, en San Florián. A finales de ese año se trasladó a Linz, de cuya catedral fue nombrado organista, y desde entonces se dedicó por completo a la música.

Uno de sus maestros fue el violonchelista Otto Kitzler, que pertenecía al cuarteto de cuerda encabezado por Karl Zappe (el inmediato superior de Bruckner en la catedral de Linz). Para Kitzler escribió Bruckner la obra que os traigo hoy, el cuarteto de cuerda en do mayor que data de1862, uno de los escasos ejemplos de música de cámara en su producción. Esta obra, como las otras que compuso para Kitzler, no fueron redescubiertas hasta 1949, cuando apareció el cuaderno de apuntes que las contenía. Aquí lo tenéis en una interpretación de garantías.

1.1.24

Vaya año que se nos presenta... (Chaikovsky: "Navidad")

 
Anton Bruckner y Giacomo Puccini

Vaya año 2024 que se nos viene... Hay numerosas conmemoraciones de grandes compositores. Los dos que son quizá más conocidos son Anton Bruckner, cuyo bicentenario se celebrará el 4 de septiembre, y Giacomo Puccini, de cuya muerte se cumplirán cien años el 29 de noviembre. Pero hay muchos más compositores importantes a los que habrá que recordar este año 2024 recién estrenado, a saber:
  • El 2 de marzo se cumplirán doscientos años del nacimiento de Bedřich Smetana
  • El 27 de junio se cumplirán cien años de la muerte de Ferrucio Busoni
  • El 8 de septiembre se cumplirán setenta y cinco años de la muerte de Richard Strauss
  • El 21 de septiembre se cumplirán ciento cincuenta años del nacimiento de Gustav Holst
  • El 4 de noviembre se cumplirán cien años de la muerte de Gabriel Fauré
De aquí vamos a tirar este año recién empezado. Pero, de momento, terminare con el ciclo de Las estaciones de Chaikovsky con la pieza dedicada al diciembre recién concluido, que, como no podía ser de otra manera, se titula Navidad



18.12.23

Beethoven: "Ah, perfido!", por Maria Callas


Coinciden los fastos (ya será menos) por el centenario de Maria Callas con estos días de diciembre en que se conmemora el nacimiento de Beethoven. El gran genio fue bautizado en la parroquia de San Remigio de Bonn el 17 de diciembre de 1770, por lo cual se deduce que nació el día anterior, aunque no existe certeza sobre ello. Así que se me ha ocurrido aunar a las dos personalidades y os traigo el aria Ah, perfido! interpretada por Maria Callas. La orquesta es la de la Sociedad de Conciertos del Conservatorio de París y el director Nicola Rescigno.


 

11.12.23

Donizetti: "Il dolce suono", de "Lucia di Lamermoor" (escena de la locura), por Maria Callas

Algunas de mis grabaciones protagonizadas por Maria Callas

En la anterior entrada se dijo que el director Tulio Serafin fue quien introdujo a Maria Callas en el repertorio italiano. Si hacemos caso al New Grove, los papeles en los que triunfó fueron los de Norma, Medea, Ana Bolena, Lucía, la Lady Macbeth y la Violeta de Verdi y Tosca. Sin embargo, su presentación en la Scala de Milán fue como Aida en 1950. En otros grandes teatros de ópera lo hizo como Norma: así fue, por ejemplo, en el Covent Garden (1952) o en el  Met (1956). En todos estos coliseos, al parecer, las relaciones que mantuvo tanto con las directivas como con los colegas cantantes fueron más bien problemáticas. Se dice que tal vez su gran autoexigencia y sus frecuentes problemas vocales podrían estar detrás de estas actitudes.

El ejemplo que hoy os traigo es de uno de esos personajes en los que brilló, la Lucia de Donizetti. Se trata de la célebre escena de la locura del acto tercero. Que la disfrutéis.


4.12.23

Bellini: "Casta Diva", de "Norma", por Maria Callas (y un añadido chaikovskiano)

Maria Callas en 1963
(Foto de Friedrich Magnussen)

El pasado sábado día 2 se cumplieron cien años del nacimiento de Maria Callas, así que toca hacer un pequeño homenaje a la diva por antonomasia. Me voy a ceñir a su faceta como cantante y me voy a olvidar de todos los cotilleos que rodearon su vida, a pesar de la indudable influencia que tendrían en su carrera.

Maria Kalogeroupoulou nació en Nueva York el 2 de diciembre de 1923. Muy joven marchó a Grecia, donde estudió con la célebre maestra de canto Elvira de Hidalgo. Pasó allí la guerra y, a su conclusión, regresó a los Estados Unidos, aunque su carrera comenzó en 1947, cuando cantó en Verona La Gioconda de Ponchielli, bajo la dirección de Tulio Serafin. Fue este director quien la condujo hacia el repertorio italiano por el que sería más celebrada. Hoy os traigo un ejemplo conocidísimo de ese repertorio, el "Casta Diva" de Norma, de Bellini, en el célebre concierto del Palais Garnier de París del 19 de diciembre de 1958.


Y he hablado de un "añadido chaikovskiano"... Se me pasó el último lunes de noviembre y, por tanto, nos os traje la pieza correspondiente a ese mes de Las estaciones. Llegadas las nieves, el título es evidente: "Paseo en troika". Aquí la tenéis, interpretadas por Sviatoslav Richter.


 

13.11.23

Giordano: "Vicino a te" (de "Andrea Chenier")

Ayer se cumplieron 75 años del fallecimiento de Umberto Giordano, compositor italiano nacido en Foggia el 28 de agosto de 1867. Se trata de uno de los máximos representantes de la giovane scuola de la ópera italiana; en su caso contó con el impagable consejo de Giuseppe Verdi, que solía alojarse, en sus últimos años, en un hotel milanés que era propiedad de la familia de la esposa de Giordano. Sin embargo, hoy en día solo dos de sus obras son conocidas por el gran público, dos óperas. Una de ellas es Fedora (1898) y de la otra, Andrea Chenier (1896), basada en la vida del poeta del mismo nombre (André Chenier), precursor del Romanticismo y ejecutado durante el Terror en la Revolución Francesa, os traigo hoy un extracto protagonizado por un gran tenor italiano que sintió predilección por su papel protagonista, Beniamino Gigli. Se trata de una grabación hecha en Italia en 1941; fue el único país donde, durante la segunda guerra mundial, se siguieron haciendo grabaciones comerciales de ópera. En este fragmento está acompañado por otro mito, Maria Caniglia.

 

6.11.23

Montsalvatge: "Canción de cuna para dormir a un negrito" (Victoria de los Ángeles)

Victoria de los Ángeles en 1975
(Foto de Allan Warren)

El pasado día 1 de noviembre se cumplieron cien años del nacimiento de Victoria de los Ángeles, gran soprano barcelonesa y antidiva, poco amiga de los glamoures que muchas veces rodearon a las cantantes de ópera más conocidas. Se formó musicalmente en el Conservatorio del Liceo y actuó por primera vez en un escenario en 1944 en una de sus facetas, la de recitalista, en el Palau de la Música Catalana. Al año siguiente vino su presentación en una ópera, en este caso Le nozze di Figaro, en el Liceo. Su prestigio internacional se forjó tras ganar en 1947 el primer premio en el certamen musical de Ginebra. A partir de ahí vinieron sus presentaciones en los mejores escenarios del mundo: en Londres (1948), en la Ópera de París (1949), en la Scala de Milán, la Royal Opera House y el Festival de Salzburgo (1950), en el Met de Nueva York (1951) o en el Teatro Colón de Buenos Aires (1952). Fue la primera cantante española en participar en el Festival de Bayreuth, como la Elisabeth de Tannhäuser (1961). Se retiró de los escenarios de ópera en Madrid, en 1980, aunque siguió dando recitales hasta 1996. Murió en su Barcelona natal el 15 de enero de 2005.

He elegido como complemento musical una de las Cinco canciones negras de Xavier Montsalvatge, es decir, la faceta de Victoria de los Ángeles como intérprete de recitales (y es una pieza a la que tengo un especial cariño). Se trata de una grabación de 1968 con un acompañante de primer orden, Gerald Moore.