Parece que me he animado a buscar efemérides de intérpretes y, haciendo una pequeña pesquisa, he encontrado algunos interesantes. Como el que os traigo hoy, el gran tenor canadiense Jon Vickers, que nació hace cien años, en 1926, en concreto el 29 de octubre y en la localidad de Prince Albert, en la provincia de Saskatchewan. Estudió música en Toronto y, después de actuar en su país natal, inició una carrera internacional que lo llevó por los mejores escenarios operísticos del mundo, como el Covent Garden, el Met o Bayreuth. Siguió actuando hasta los años 80, cuando empezó a dedicarse a la enseñanza. Enfermo de Alzheimer, falleció en Ontario el 10 de julio de 2015. Su voz era peculiar, a veces no sé qué pienso de ella... Pero he de reconocer que me gustan las grabaciones suyas que poseo. Por cierto, he puesto como imagen de esta entrada el libreto de mi grabación del Fidelio dirigido por Klemperer en el que canta el papel de Florestán. Y ello es así porque es imposible encontrar una foto suya libre de derechos... Lo que os traigo hoy es esa célebre La fleur que tu m'avais jetée, de Carmen, una ópera en la que su Don José, al decir de los entendidos suele ser una especie de monstruo (más de lo que ya es de por sí) que no se deja amilanar, como el de otros cantantes. En fin...
13.7.26
6.7.26
Richard Strauss: "Also sprach Zarathustra" (dirigido por Rudolf Kempe)
(Foto de Tino Barindelli)
La semana pasada recordé por aquí a otro gran director, Jean Martinon, quien, curiosamente comparte año de nacimiento y muerte con el que traigo hoy a estas líneas. Rudolf Kempe, que vino al mundo en la localidad sajona de Niederpoyritz el 14 de junio de 1910, estudió música en Dresde, de cuya escuela superior salió como intérprete de oboe. Como tal se incorporó a la orquesta de la Ópera de Dortmund y, al poco tiempo, a la Gewandhaus de Leipzig. Su presentación como director fue en 1935 en la ópera de aquella ciudad. Aunque fue movilizado en 1942 siguió dirigiendo los ensayos de la ópera de Chemnitz, de la que fue director después de la guerra. Luego ocupó el mismo cargo en diversos lugares; su carrera internacional comenzó en 1953, cuando se presentó en el Covent Garden, donde volvió en numerosas ocasiones. En el Metropolitan de Nueva York dirigió por primera vez en 1954 y en Bayreuth en 1960. Murió en Zúrich el 12 de mayo de 1976; por lo tanto, acaban de cumplirse 50 años de su partida para el Walhalla.
Y no lo digo por decir; muchos lo consideran un intérprete wagneriano de primer orden. Yo, sin embargo, lo asocio más a Richard Strauss, quizá porque hace bastante tiempo que me hice con la cajita del añorado sello EMI que contenía la grabación de sus obras orquestales completas dirigidas por Kempe. Y eso es lo que os traigo hoy, uno de los poemas sinfónicos más célebres de D. Richard dirigido por D. Rudolf.
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