29.6.26

Lalo: Sinfonía española (dirigida por Jean Martinon)

Jean Martinon dirgiendo en Japón en 1953
(Autor desconocido, dominio público)

En mis efemérides me estoy centrando en los compositores, pero también hay algunos intépretes muy interesantes de los que se podría hablar. Por ejemplo, de Jean Martinon, de quien el 1 de marzo se cumplieron 50 años de su muerte. Nacido en Lyon el 10 de enero de 1910, estudió en el Conservatorio de su ciudad natal antes de marchar a París donde, entre otros, fue discípulo de Albert Roussel o Vincent d'Indy. Tras servir en el ejército y caer prisionero durante la segunda guerra mundial, fue director de orquesta en Dublín, Londres, Israel, en los Conciertos Lamoreux de París, Düsseldorf, Chicago y de la Orquesta Nacional de Francia. Su último puesto, antes de fallecer a causa de un cáncer, fue el de director de la Orquesta de la Residencia de La Haya. Su repertorio se centró sobre todo en los compositores franceses de principios del siglo XX, pero hay algunas grabaciones de periodos anteriores que son una referencia absoluta, como la que os traigo aquí, la de la Symphonie espagnole de Lalo, con un solista excepcional


22.6.26

Día Europeo de la Música (Bach: Suite para violonchelo solo n.º 1, por Pau Casals)

 

Pau Casals, hacia 1910-20
(Foto de la colección Georger Grantham Bain, Biblioteca del Congreso)

Ayer, 21 de junio, se celebró el Día Europeo de la Música. Se trata de una fiesta que tiene su origen en Francia, cuando en 1976 Joël Cohen, director de France Musique, sugirió que, coincidiendo con los solsticios de verano e invierno, se conmemorasen una suerte de "saturnales de la música", con bandas y músicos actuando por las calles. De esto me he enterado ahora, porque yo pensaba que algo tenía que ver con Bach, tal vez porque la primera vez que esta celebración adquirió carácter europeo fue en 1985, cuando se cumplían trescientos años del nacimiento del genio de Eisenach. A pesar de mi error, siempre relacionaré este evento con él y, en concreto con una de sus obras.

Quienes tengáis la paciencia (o, tal vez, el masoquismo) de leer lo que por aquí escribo sabréis que mi dios musical es Beethoven. Sin embargo, en escalones cercanos de ese Olimpo musical hay otros nombres, y uno de los más destacados es el de Bach. La obra que os he mencionado es su suite para violonchelo solo número 1 y, en concreto su primer movimiento. Es la típica pieza que siempre me pone la piel de gallina cuando la escucho.

¿Y quién mejor que Pau Casals para disfrutarla? Es posible que sepáis que Casals encontró la partitura de estas piezas siendo un chaval, cuando estaban casi del todo olvidadas, y que pasó bastante tiempo hasta que se atrevió a interpretarlas en público y, por tanto, a sacarlas de ese injusto ostracismo. Por eso os traigo, en este día tan especial, esa primera suite interrpretada por él. Disfrutadla.


15.6.26

Britten: Suite para violonchelo solo n.º 1 Op. 72

Britten en 1965
(Foto CC BY-SA Zoltan Szalay)

Benjamin Britten conoció a Mstislav Rostropovich en Londres en el año 1960. Poco después de esta fecha, el compositor británico empezó una etapa en la que la música de cámara fue muy importante y el violonchelo uno de los instrumentos favoritos. Muy poco después de este encuentro, en 1961, escribió su Sonata para violonchelo y piano y, un par de años después, la Sinfonía para violonchelo. Más adelante, llegarían las tres suites para violonchelo solo, emulando las de Bach tras escuchárselas al gran intérprete soviético. La primera, escrita a finales de 1964, tiene nueve movimientos, dividida en tres partes, cada cual encabezada con un "canto" y tiene ecos tanto del barroco como de Debussy y de otras obras de Britten como su Concierto para violín. Aquí os la dejo.


8.6.26

Falla: Noches en los jardines de España


Hace más de un mes que no escribo nada por aquí, así que hoy, que por fin actualizo esta bitácora, quería pensar en algo especial, siempre dentro del grupo de compositores de los que se cumple algún aniversario redondo. Y he elegido a Falla. Con un puntito nostálgico; se trata de uno de los músicos que primero entró en mi fonoteca, hace cuarenta y tantos años, en concreto con el disco cuya foto encabeza esta entrada, que incluye las suites de El sombrero de tres picos dirigidas por Lorin Maazel y Noches en los jardines de España con Margrit Weber al piano y Rafael Kubelik en la batuta. Esta segunda pieza siempre me ha hecho sentir algo especial, esos nocturnos para piano y orquesta (primero pensados solo para piano e instrumentados por sugerencia de Ricardo Viñes, a quien está dedicada la obra) que intentan evocar lugares tan maravillosos como El Generalife o los jardines de la sierra de Córdoba. El compositor gaditano los escribió entre 1909 y 1915 y su estreno tuvo lugar en Madrid el 9 de abril de 1916. Aquí os los dejo.