Carl Maria von Weber, por Thomas Lawrence (c. 1814)
Dicen los entendidos que el tremendo éxito de Der Freischütz oscureció el resto de la producción de Weber y aún hoy en día es difícil encontrar en las salas de concierto y teatros líricos algo distinto a su ópera más conocida. Quizá las obras para clarinete, Oberon... Sin embargo, su producción de piezas instrumentales es abundante, aunque poco conocida. Por ejemplo, compuso dos sinfonías, ambas en do mayor, en un periodo en el que estaba en Karlsruhe como invitado del duque de Wurtemberg, entre 1806 y 1807. Las obras, en las que (posiblemente por influencia de su maestro Vogler y de Cherubini) no tuvo en cuenta las innovaciones beethovenianas en el género, están pensadas para la orquesta de aquella ciudad, en la que predominaban ostensiblemente los instrumentos de viento. Hoy os traigo la primera de ellas, la más equilibrada (en la segunda hay un primer movimiento que él solo dura más que los tres restantes).
