13.10.26

Haydn: Sinfonía n.º 92, "Oxford", por Leonard Bernstein (en el centenario de H. C. Robbins Landon)


(Sé que en el subtítulo de esta bitácora se dice "empezar cada semana...", pero como ayer, 12 de octubre, fue festivo en España, en realidad la semana laboral comienza hoy).

Había comentado en entradas anteriores que iba a dedicar algunas palabras a personalidades musicales de las cuales se cumplen fechas redondas en este año de 2026. Había pensado en compositores e intépretes, pero hoy se la voy a dedicar a un estudioso musical. Gracias a The Beethoven Newsletter, que recibo al ser contribuyente de la American Beethoven Society, me he enterado de que se cumple el centenario del nacimiento de Howard Chandler Robbins Landon.

¿De quién estamos hablando? De uno de los mayores expertos en la música de Joseph Haydn, aunque también tocó otros palos y, por ejemplo, publicó un amplio estudio documental sobre Beethoven (os pongo una foto de mi ejemplar al principio de este texto) que me sirvió para mi biografía del genio (que, por cierto, os recuerdo que podéis adquirir aquí).

H. C. Robbins Landon (como lo conoce casi todo el mundo) nació en Boston el 6 de marzo de 1926. Estudió música y literatura inglesa, pero pronto se empezó a interesar por Haydn. Fundó una sociedad con el nombre del compositor en 1949, con la intención de publicar una edición de sus obras completas y escribió varias obras sobre él que se consideran canónicas. También se interesó en Mozart, pero sus escritos sobre otros compositores, como Vivaldi y Beethoven, si hacemos caso al New Grove, "se han criticado por carecer de la precisión académica que distiguió sus investigaciones anteriores, en particular sobre Haydn". Falleció en la localidad francesa de Rabastens el 20 de noviembre de 2009.

Sea como sea, es una referencia. Y en su honor aquí os traigo una de las sinfonías de Haydn que más me gusta, con un director de garantías.


 

28.9.26

Puccini: "In questa reggia", de "Turandot", por Joan Sutherland

Joan Sutherland (1975)
Foto CC BY-SA Allan Warren

Otra de las grandes artistas de la que este año se celebra su centenario es la soprano australiana Joan Sutherland. Yo no soy muy de bel canto, soy más bien de Wagner y de ópera francesa, pero he de reconocer sus méritos. Nacida en Sydney el 7 de noviembre de 1926, primero estudió canto con su madre y luego se formó en su ciudad natal. Actuó en su país hasta que en 1951, tras ganar un concurso de canto, marchó a Londres y se incorporó a la compañía del Covent Garden. Allí se especializó en papeles de la ópera italiana de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX. Desde 1958 empezó a actuar fuera del Reino Unido y empezó a crearse su reputación internacional. Tras una interpretación impresionante de Alcina en Venecia se le dió el sobrenombre de La stupenda. Desde comienzos de los años 60 empezó a actuar por los principales escenarios operísticos del mundo y en 1965 creó su propia compañía en Australia, junto a su marido, el director Richard Bonynge. Se retiró de los escenarios en 1990. Falleció en la localidad suiza de Les Avents el 10 de octubre de 2010. Yo tengo algunas de sus grabaciones; una de las que más me gustan es la que os traigo hoy, su Turandot, bajo la dirección de Zubin Metha. Disfrutadla.


21.9.26

Wagner: "La cabalgata de las valquirias", por George Szell

George Szell en 1965
(Foto: Joop van Bilsen. Dominio público)

Está uno tan harto ya de las peleas políticas, de que nadie parezca tomarse las cosas en serio, solo como una reyerta de taberna, una pelea a garrotazos como aquel cuadro de Goya... ¿Qué nos pasa? Si aquel dice una cosa, nos volvemos locos porque no cuadra con lo que nos gusta. Los otros harán lo mismo... Si los nuestros dicen algo, divino, pero si lo mismo lo dicen los de enfrente... ¡Horror! ¡Anatema! Qué hartazgo... Por eso, cuando escucho las maravillosas grabaciones hechas por George Szell, apenas veinte años después del final de la segunda guerra mundial, de la música de Wagner para el Anillo... Un judío de origen húngaro interpretando a aquel de quien los nazis hicieron un dios, un símbolo de esa supuesta raza superior... En fin, aquí lo dejo, no sin poner en esta entrada la interpretación de Szell de uno de los episodios más conocidos de esa colosal Tetralogía. Quizá otro día me centre más en lo estrictamente musical. Pero -perdón por la insistencia- es que el hartazgo...


31.8.26

Brahms: Danza húngara n.º 5 (por Julius Katchen)

Julius Katchen en 1956
(Foto CC BY-SA Gershowitz)

Siguiendo con los aniversarios, hoy quiero recordar a un pianista de quien este año se cumple el centenario. Se trata de Julius Katchen, norteamericano pero de origen ruso, nacido en Long Beach, Nueva Jersey, el 15 de agosto de 1926. Pronto empezó a despuntar como intérprete, aunque su familia parecía tener otras ideas al respecto; a pesar de que a los diez y doce años ya se presentó interpretando obras de Mozart, después de esto lo pusieron a estudiar literatura inglesa y filosofía, al margen de las salas de concierto. Con todo, no dejó la música y, tras obtener una beca del gobierno francés, en 1946 se marchó a París, ciudad en la que viviría el resto de su vida. Allí murió prematuramente, a causa de un cáncer, el 29 de abril de 1969.

Kacthen se especializó en la obra pianística de Brahms y gracias a él la conocí yo, por medio de la integral que grabó para el sello Decca. La pieza que os traigo es una de las más célebres del maestro alemán, perteneciente a ese grupo de 21 danzas húngaras, algunas de las cuales se orquestaron y están en la mente de cualquiera, le guste o no la música llamada clásica.


 

24.8.26

Puccini: "O mio babbino caro" (de "Gianni Schicchi") por Ileana Cotrubaş


El pasado día 20 falleció la soprano rumana Ileana Cotrubaş. Repasando mis discos, veo que su nombre aparece en varios de ellos, desde Mozart hasta Charpentier, pasando por Verdi, Bizet, Massenet, Puccini y Mahler. Cotrubaş nació en Galati el 9 de junio de 1939. Estudió en Bucarest y allí se presentó en 1964 cantando el papel de Yniold (del Pelléas de Debussy). Prosiguió sus estudios en Viena y luego empezó a actuar en Alemania; posteriormente apareció en todos los teatros y festivales de ópera importantes del mundo, como Salzburgo, Glyndebourne, Viena, el Covent Garden londinense, París, la Scala y el Met. Se retiró en 1989. El Grove cita expresamente dos de sus grabaciones, el Rigoletto dirigido por Giulini y la Traviata de Carlos Kleiber, las cuales atesoro; os he puesto al comienzo de este texto una foto de mi ejemplar de esa Traviata, en la que aparece Ileana Cotrubaş como Violetta. Sin embargo, la música que os traigo pertenece a Puccini; también tengo ese Trittico de cuyo Gianni Schicchi selecciono esta célebre aria (no sé si es correcto considerarla como tal). Dirige Lorin Maazel. Sirva como humilde homenaje a su memoria.


17.8.26

Falla: "Fantasia baetica"

Arthur Rubinstein, el dedicatario de la pieza, en 1963
(Foto CC BY-SA Erling Mandelmann)

La obra para piano de Falla quizá no es lo más conocido de su repertorio. Una excepción puede ser la obra que hoy os traigo, la Fantasia baetica. Fue encargada en 1919 por el gran pianista de origen polaco Arthur Rubinstein, quien, sin embargo, la apreció poco por considerarla demasiado austera y no la incorporó a su repertorio. A pesar de ello, muchos la tienen como una de las obras pianísticas españolas más importantes, a la altura de la Suite Iberia de Albéniz. Rubinstein la estrenó en Nueva York el 20 de febrero de 1920. Aquí os la traigo, en manos de la mejor pianista española de la historia.

13.7.26

"La fleur que tu m'avais jetée" ("Carmen", de Bizet), cantada por Jon Vickers


Parece que me he animado a buscar efemérides de intérpretes y, haciendo una pequeña pesquisa, he encontrado algunos interesantes. Como el que os traigo hoy, el gran tenor canadiense Jon Vickers, que nació hace cien años, en 1926, en concreto el 29 de octubre y en la localidad de Prince Albert, en la provincia de Saskatchewan. Estudió música en Toronto y, después de actuar en su país natal, inició una carrera internacional que lo llevó por los mejores escenarios operísticos del mundo, como el Covent Garden, el Met o Bayreuth. Siguió actuando hasta los años 80, cuando empezó a dedicarse a la enseñanza. Enfermo de Alzheimer, falleció en Ontario el 10 de julio de 2015. Su voz era peculiar, a veces no sé qué pienso de ella... Pero he de reconocer que me gustan las grabaciones suyas que poseo. Por cierto, he puesto como imagen de esta entrada el libreto de mi grabación del Fidelio dirigido por Klemperer en el que canta el papel de Florestán. Y ello es así porque es imposible encontrar una foto suya libre de derechos... Lo que os traigo hoy es esa célebre La fleur que tu m'avais jetée, de Carmen, una ópera en la que su Don José, al decir de los entendidos suele ser una especie de monstruo (más de lo que ya es de por sí) que no se deja amilanar, como el de otros cantantes. En fin...


 

6.7.26

Richard Strauss: "Also sprach Zarathustra" (dirigido por Rudolf Kempe)

(Foto de Tino Barindelli)

La semana pasada recordé por aquí a otro gran director, Jean Martinon, quien, curiosamente comparte año de nacimiento y muerte con el que traigo hoy a estas líneas. Rudolf Kempe, que vino al mundo en la localidad sajona de Niederpoyritz el 14 de junio de 1910, estudió música en Dresde, de cuya escuela superior salió como intérprete de oboe. Como tal se incorporó a la orquesta de la Ópera de Dortmund y, al poco tiempo, a la Gewandhaus de Leipzig. Su presentación como director fue en 1935 en la ópera de aquella ciudad. Aunque fue movilizado en 1942 siguió dirigiendo los ensayos de la ópera de Chemnitz, de la que fue director después de la guerra. Luego ocupó el mismo cargo en diversos lugares; su carrera internacional comenzó en 1953, cuando se presentó en el Covent Garden, donde volvió en numerosas ocasiones. En el Metropolitan de Nueva York dirigió por primera vez en 1954 y en Bayreuth en 1960. Murió en Zúrich el 12 de mayo de 1976; por lo tanto, acaban de cumplirse 50 años de su partida para el Walhalla.

Y no lo digo por decir; muchos lo consideran un intérprete wagneriano de primer orden. Yo, sin embargo, lo asocio más a Richard Strauss, quizá porque hace bastante tiempo que me hice con la cajita del añorado sello EMI que contenía la grabación de sus obras orquestales completas dirigidas por Kempe. Y eso es lo que os traigo hoy, uno de los poemas sinfónicos más célebres de D. Richard dirigido por D. Rudolf.


 

29.6.26

Lalo: Sinfonía española (dirigida por Jean Martinon)

Jean Martinon dirgiendo en Japón en 1953
(Autor desconocido, dominio público)

En mis efemérides me estoy centrando en los compositores, pero también hay algunos intépretes muy interesantes de los que se podría hablar. Por ejemplo, de Jean Martinon, de quien el 1 de marzo se cumplieron 50 años de su muerte. Nacido en Lyon el 10 de enero de 1910, estudió en el Conservatorio de su ciudad natal antes de marchar a París donde, entre otros, fue discípulo de Albert Roussel o Vincent d'Indy. Tras servir en el ejército y caer prisionero durante la segunda guerra mundial, fue director de orquesta en Dublín, Londres, Israel, en los Conciertos Lamoreux de París, Düsseldorf, Chicago y de la Orquesta Nacional de Francia. Su último puesto, antes de fallecer a causa de un cáncer, fue el de director de la Orquesta de la Residencia de La Haya. Su repertorio se centró sobre todo en los compositores franceses de principios del siglo XX, pero hay algunas grabaciones de periodos anteriores que son una referencia absoluta, como la que os traigo aquí, la de la Symphonie espagnole de Lalo, con un solista excepcional


22.6.26

Día Europeo de la Música (Bach: Suite para violonchelo solo n.º 1, por Pau Casals)

 

Pau Casals, hacia 1910-20
(Foto de la colección Georger Grantham Bain, Biblioteca del Congreso)

Ayer, 21 de junio, se celebró el Día Europeo de la Música. Se trata de una fiesta que tiene su origen en Francia, cuando en 1976 Joël Cohen, director de France Musique, sugirió que, coincidiendo con los solsticios de verano e invierno, se conmemorasen una suerte de "saturnales de la música", con bandas y músicos actuando por las calles. De esto me he enterado ahora, porque yo pensaba que algo tenía que ver con Bach, tal vez porque la primera vez que esta celebración adquirió carácter europeo fue en 1985, cuando se cumplían trescientos años del nacimiento del genio de Eisenach. A pesar de mi error, siempre relacionaré este evento con él y, en concreto con una de sus obras.

Quienes tengáis la paciencia (o, tal vez, el masoquismo) de leer lo que por aquí escribo sabréis que mi dios musical es Beethoven. Sin embargo, en escalones cercanos de ese Olimpo musical hay otros nombres, y uno de los más destacados es el de Bach. La obra que os he mencionado es su suite para violonchelo solo número 1 y, en concreto su primer movimiento. Es la típica pieza que siempre me pone la piel de gallina cuando la escucho.

¿Y quién mejor que Pau Casals para disfrutarla? Es posible que sepáis que Casals encontró la partitura de estas piezas siendo un chaval, cuando estaban casi del todo olvidadas, y que pasó bastante tiempo hasta que se atrevió a interpretarlas en público y, por tanto, a sacarlas de ese injusto ostracismo. Por eso os traigo, en este día tan especial, esa primera suite interrpretada por él. Disfrutadla.


15.6.26

Britten: Suite para violonchelo solo n.º 1 Op. 72

Britten en 1965
(Foto CC BY-SA Zoltan Szalay)

Benjamin Britten conoció a Mstislav Rostropovich en Londres en el año 1960. Poco después de esta fecha, el compositor británico empezó una etapa en la que la música de cámara fue muy importante y el violonchelo uno de los instrumentos favoritos. Muy poco después de este encuentro, en 1961, escribió su Sonata para violonchelo y piano y, un par de años después, la Sinfonía para violonchelo. Más adelante, llegarían las tres suites para violonchelo solo, emulando las de Bach tras escuchárselas al gran intérprete soviético. La primera, escrita a finales de 1964, tiene nueve movimientos, dividida en tres partes, cada cual encabezada con un "canto" y tiene ecos tanto del barroco como de Debussy y de otras obras de Britten como su Concierto para violín. Aquí os la dejo.


8.6.26

Falla: Noches en los jardines de España


Hace más de un mes que no escribo nada por aquí, así que hoy, que por fin actualizo esta bitácora, quería pensar en algo especial, siempre dentro del grupo de compositores de los que se cumple algún aniversario redondo. Y he elegido a Falla. Con un puntito nostálgico; se trata de uno de los músicos que primero entró en mi fonoteca, hace cuarenta y tantos años, en concreto con el disco cuya foto encabeza esta entrada, que incluye las suites de El sombrero de tres picos dirigidas por Lorin Maazel y Noches en los jardines de España con Margrit Weber al piano y Rafael Kubelik en la batuta. Esta segunda pieza siempre me ha hecho sentir algo especial, esos nocturnos para piano y orquesta (primero pensados solo para piano e instrumentados por sugerencia de Ricardo Viñes, a quien está dedicada la obra) que intentan evocar lugares tan maravillosos como El Generalife o los jardines de la sierra de Córdoba. El compositor gaditano los escribió entre 1909 y 1915 y su estreno tuvo lugar en Madrid el 9 de abril de 1916. Aquí os los dejo.


4.5.26

Weber: Sinfonía n.º 1 en do mayor

Carl Maria von Weber, por Thomas Lawrence (c. 1814)

Dicen los entendidos que el tremendo éxito de Der Freischütz oscureció el resto de la producción de Weber y aún hoy en día es difícil encontrar en las salas de concierto y teatros líricos algo distinto a su ópera más conocida. Quizá las obras para clarinete, Oberon... Sin embargo, su producción de piezas instrumentales es abundante, aunque poco conocida. Por ejemplo, compuso dos sinfonías, ambas en do mayor, en un periodo en el que estaba en Karlsruhe como invitado del duque de Wurtemberg, entre 1806 y 1807. Las obras, en las que (posiblemente por influencia de su maestro Vogler y de Cherubini) no tuvo en cuenta las innovaciones beethovenianas en el género, están pensadas para la orquesta de aquella ciudad, en la que predominaban ostensiblemente los instrumentos de viento. Hoy os traigo la primera de ellas, la más equilibrada (en la segunda hay un primer movimiento que él solo dura más que los tres restantes).


27.4.26

Falla: "El retablo de maese Pedro"

Foto de mi libreto de "Les introuvables de Manuel de Falla"
El autor es Boris Lipnitzki

La princesa Edmond de Polignac, célebre mecenas musical norteamericana, encargó a Falla la composición de una pieza para que se representase en las veladas musicales que organizaba en París. El resultado fue una pieza dramática para marionetas basada en un episodio del Quijote. En el capítulo XXVI de la segunda parte de la grandiosa obra de Cervantes, don Quijote asiste a una representación de marionetas que acaba mal, pues primero empieza a corregir a sus intérpretes y al final acaba arremetiendo contra el tabladillo pensando que estaba defendiendo a don Gaiferos, uno de los protagonistas de la historieta... La obra de Falla, muy relacionada con su Concierto para clave, se escribió entre 1919 y 1923 y se presentó en versión de concierto en Sevilla en marzo del último año mencionado. Su primera representación tuvo lugar en París, en el palacio de la princesa de Polignac, el 25 de junio de 1923. Aquí os lo dejo, dirigido por Charles Dutoit.


 

20.4.26

Britten: Guía de orquesta para jóvenes

Foto del libreto de mi grabación

En 1945 se cumplieron 250 años de la muerte de Henry Purcell, el compositor británico más importante hasta la aparición, a finales del siglo XIX y comienzos del XX de los Elgar, Holst o Delius. Ese año Britten tuvo varias ocasiones de homenajear a su célebre predecesor. Si hacemos caso a Roger Nichols, autor de los comentarios a la grabación cuyo libreto os he puesto al comienzo de esta entrada, la "claridad, brillantez y vitalidad" de la música de Purcell, que Britten adoraba, sirvió como una especie de antídoto ("la ceremonia de la inocencia") contra el uso que los nazis hicieron de Wagner, todo ello después de un viaje, acompañado por Yehudi Menuhin, por los campos de exterminio en el verano de ese año de 1945.

Ese mismo año recibió el encargo de componer música para una película pensada para niños en edad escolar y titulada Los instrumentos de la orquesta. El resultado fue su célebre Guía de orquesta para jóvenes, un conjunto de variaciones sobre una melodía de Purcell perteneciente a su música para Abdelazar. Tras una introducción de toda la orquesta, Britten va presentando las diferentes familias de instrumentos y culmina con una maravillosa fuga que al final se superpone al tema que se ha variado. Una maravilla que aquí os traigo (es la misma grabación de la que os he hablado y de la que os he puesto la foto, dirigida por el mismo Britten).