Quienes gusten de la música llamada clásica, seguramente sabrán que una ópera tan conocida como Cavalleria rusticana, de Pietro Mascagni, debe el origen de su fama a haber sido la ganadora de un concurso ideado en 1888 por el editor italiano Edoardo Sonzongo en el que se pedía a los compositores jóvenes de aquel país que escribieran y presentaran óperas en un acto. Unos años después, en 1904, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando hizo algo semejante, posiblemente imitando ese ejemplo italiano. El concurso, también para óperas en un acto, estaría dotado con 2500 pesetas (la mitad de las cuales las pondría la casa real) y las piezas deberían ser presentadas "antes de la puesta de sol" del 31 de marzo de 1905. Falla, antes de la convocatoria del concurso, había empezado a escribir una ópera de estas características, sobre un libreto de Carlos Fernández Shaw, paisano suyo y ya versado en la escritura de textos para zarzuelas. De ahí surgió La vida breve que, por supuesto, ganó el certamen, el cual, además de la cuantía económica, incluía de una forma un tanto nebulosa la posibilidad de estrenar la obra en el Teatro Real. Sin embargo, esto no fue así y la obra, traducida al francés, hubo de tener su primera representación fuera de España, en concreto en Niza, el 1 de abril de 1913. De inmediato fue un éxito en Francia y ello propició que por fin se presentase en nuestro país, en concreto en el Teatro de la Zarzuela, en noviembre de 1914. Aquí os la dejo.

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