Pierre Boulez en 1968
(Foto de Joost Evers, CC BY-SA Archivo Nacional de los Países Bajos)
No hace mucho, una contertulia de Mastodon (¡gracias, Salome!) me recordó que este año de 2025 también se cumple el centenario del nacimiento de Pierre Boulez, uno de los músicos más importantes del siglo XX. Yo contesté que lo admiraba más como director que como compositor pero que, en efecto, era digno de ser recordado como otros músicos que están apareciendo por aquí. Boulez, nacido en Montbrison, Loira, el 26 de marzo de 1925 y fallecido en Baden-Baden el 5 de enero de 2016, llevó el serialismo de su admirado Webern (no lo inventó él, pero tal vez fue quien más experimentó con este método schoenbergiano) más allá de ordenar de una u otra forma los doce sonidos de la escala cromática: lo aplicó al ritmo, al timbre, a la intensidad del sonido... Yo, sintiéndolo mucho, no lo puedo seguir hasta allí. Sin embargo, reitero mi admiración como intérprete, ya sea al frente de su Ensemble InterContemporain o de otros conjuntos orquestales. Disfruto de sus lecturas de Webern, Schoenberg (como la que hoy os traigo), Berg, Stravisnky e incluso de compositores con los que difícilmente se lo relacionaría, como Bach o Händel. Aquí tenéis su interpretación de la Noche transfigurada de Schoenberg.